Historia
y Arqueologia Marítima
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LA ARMADA ARGENTINA Y LAS CAMPAÑAS AL GRAN CHACO - 7
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Expedición del sargento mayor de Marina D. Valentin Feilberg al Pilcomayo La expedición se conformó con la bombardera PiIcomayo como núcleo. Esta nave desplazaba 416 Tn; tenía 2 máquinas y sendas hélices, su velocidad era de 9 nudos y calaba 10 pies; montaba una artillería de 3 cañones, uno de 240 mm a proa y dos a ambos bandas de 80 mm. Se la tripulaba con unos 60 oficiales y personal subalterno. Se integraron el cirujano D. Roberto Laspiur, el baqueano D. Pedro Bejarano, y el científico -ex marino noruego- D. Olaf J. Storm. Fue apoyada por el buen remolcador Explorador· de 14 HP, una hélice y 4,5 pies de calado; la lancha de vapor Atlántico, de 2 HP, 1,5 pies de calado; 2 chatas: una, la Sara, que a mi entender desplazaba unas 20 Tn, a plena carga, y otra más pequeña. En el remolcador se embarcó una canoa -siempre fueron útiles-. La Pilcomayo y la escuadrilla eran mandadas por el tan nombrado sargento mayor de Marina D. Valentín Feilberg que era acompa-ñado por su segundo, teniente de Marina D. Ramón Lira, oficial muy responsable. Como veremos más adelante, la Pilcomayo, por su calado y la bajante, no pudo integrar el conjunto explorador y quedó fondeada en las cercanías de la boca a las órdenes de Lira, como apoyo. La expedición ejecutiva del plan, por lo tanto, se compuso del material y del personal restante al mando directo del mayor Feilberg, al que se le asignaron asimismo 40 hombres de tropa y los tenientes primeros D. Jaime Márquez y D. Eliseo Quiroga, al mando del meritol·io capitán D. Manuel Etchichury, bien armados y equipados. También se incorporaron varios'indios tobas que hacían de baqueanos y lenguas, enviados por el gobernador del Chaco. Los objetivos
de la expedición fueron transitidos por el coronel
Fotheringham al mayor Feilberg, a través de una nota concordante con instrucciones recibidas del ministro
de Guerra
y Marina, a quien había· visitado
el mayor
Feilberg en Buenos Aires para
recibirlas,
pero aún no estaban hechas.En resumen eran: 2)Establecer.un fortin cerca de la desembocadura del río que pueda dar lugar a un futuro puerto y a un área de colonización y trabajo. 3) Trabajar de consuno con otra expedición terrestre al mando del capitán D. Rosendo M. Fraga. 4)De encontrarse con indios, tratar de atraerlos y de someterlos al orden nacional de un modo pacifico, haciéndoles notar su condición de argentinos y la necesidad de mejorar su vida y la de su familia. El 21 de agosto de 1884 la expedición
zarpaba desde Formosa, y al siguiente día la
Pilcomayo fondeaba en las proximidades de El 25 de agosto Feilberg penetró en el
Pilcomayo, que se encontraba en bajante, por
lo que se debió extremar la cautela en la na- Las lluvias llegaron a mediados de
noviembre, por lo que se reemprendió el viaje con
las
tres
embarcaciones: Sara, Atlántico y
Explorador; quedaron en el fortín 60 soldados
al mando del capitán D. Pedro Altamirano,
enviados oportunamente por el gobernador. Desde este lugar en adelante las
dificultades crecieron, y casi sin carbón localizaron
en un punto, que llamaron Mora Negra,
abundancia de buena leña para las calderas.
Después el rio comenzó a bajar peligrosamente;
las orillas pantanosas impedian dormir en
tierra, y a bordo los mocquitos en nubes
hacían de las horas nocturnas un martirio. El 29 de noviembre se reanudó la navegación por ese riacho, y a poco de andar también se produjeron serios problemas que afectaron primero al Explorndor y después al Atlántico, que perdió una hélice contra un toco sumergido. Al avistar una serie de rápidos y diversos canales, todo Ilegó a su término y se dio por finalizada esta primera tentativa de avance fluvial, pero dispuesto a esperar alguna bendita creciente en un campamento que los expedicionarios levantaron a 10 Km abajo del Dorado sobre el Pilcomayo. El lugar fue conocido precisamente por La Espera. La vida de campamento fue mala y pronto aparecieron los enfermos, para los cuales no había médico ni medicamentos adecuados. El más afectado fue el baqueano Bejarano, veterano de la Expedición Fontana, que fue trasladado en la Atlantico pero falleció poco antes de alcanzar la bombardera. De regreso, la lancha cargó víveres y embarcó al doctor Laspiur. Recompuesta la gente, y tras una pequena creciente, el mayor Feilberg reemprendió el viaje por el Pilcomayo el 22 de diciembre. No habían navegado más de tres días cuando la chatita con sus víveres casi se va a pique: se perdió en la emergencia una'buena parte de ellos. Después le tocó el turno al Explorador y por úItimo a la Atlántico, que inutilizó otra hélice. Sin desalentarse, Feilberg dispuso que el profesor Storm siguiera adelante con una canoa y dos hombres, pero fracasó en su intento por las dificultades que encontró. Se estaba a la puerta del estero Patino en el Salto del Palmar, en más o menos 24" 30' y 59" 30'. En consecuencia, y reunida la oficialidad, Feilberg tomó la triste decisión de dar por finalizada la expedición. Estaban en los cuatro meses ordenados y los víveres escaseaban. No obstante lo acordado, Feilberg, algo más esperanzado, resolvió el 29 de diciembre acampar en las Juntas de Fontana. Esperó nuevamente unos nueve días una Iluvia milagrosa; pero agotándose los víveres y sin perspectivas de creciente, hubo de rendirse ante la adversidad y regresó. El 7 de enero de 1885 llegaron al Fortín Fotheringham. El 10 se embarcaron en la PiIcomayo y el 21 de abril fondearon en Buenos Aires, donde se entregaron al ministro un informe y un plano completísimos, con lo que se dio fin oficialmente a la expedición. El vaporcito y las chatas quedaron en la gobernación. Conclusiones
A pesar de la tenacidad de los expedicionarios y de las
providencias tomadas en la preparación de la empresa, los
objetivos consignados por el Ministerio de Guerra y
Marina no pudieron ser alcanzados totalmente. lo) Lo que se entiende por Bajo Pilcomayo (Brazo Sur) no es navegable comercialmente, salvo un pequeno tramo cercano a la boca del rio. Los expedicionarios de un modo u otro lo recorrieron en unos 250 Km. Mas la presencia del gran estero Patiño, que detuvo a la expedición boliviana que venia del NO dirigida por el profesor Arturo Thouar, también fue aquí un factor determinante para frenar, interrumpir y confundir no sólo la navegación sino el Pilcomayo mismo. 2º) El delta del Pilcomayo se complica con la presenciade los Brazos Norte y Sur en las Juntas de Fontana, con la del río El Dorado y de los ríos Confuso y Aguaray-Guazú. 3º) Los expedicionarios hicieron observaciones exhaustivas sobre todo lo que concierne al río navegando así como también a las costas y tierras aledañas, flora, fauna y climatología. 40) Se fundó el Fortín Fotheringham en un excelente lugar que dio origen a una población anexa estable, y se encontraron otros puntos de interés para nuevos centros de colonización. 5º) Se sobreentiende que un río como el Pilcomayo, con su gran estero Patiño, era una guía muy imprecisa para la determinación de límites internacionales en lo que se hallaba empeñado nuestro gobierno. 6) No hubo contactos con indios. 7) No hubo problemas disciplinarios, con lo que se puso de manifiesto la abnegación del marino argentino en las situaciones difíciles. Todos llegaron sin novedad. |