Historia
y Arqueologia Marítima
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LA ARMADA ARGENTINA Y LAS CAMPAÑAS AL GRAN CHACO - 6
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COMISION EXPLORADORA DEL RIO IGUAZU EN 1883 A CARCO DEL SARGENTO MAYOR D. VALENTIN FEILBERG Y EL INGENIERO HIDROGRAFO D. HUNTER DAVIDSON Fiel a su pensamiento de ordenar las fronteras con los paises limítrofes, el presidente Roca dispuso por decreto del 11 de marzo de 1882 la realización de una expedición al rio Iguazú, que debia cumplir las tareas de exploración y reconocimiento del rio desde su desembocadura hasta el rio San Antonio verificando la factibilidad de su navegación y un enlace con los rios del área fluvial brasileña, hacer trabajos hidrográficos y científicos, y el reconocimiento general del territorio cruzado. La comisión ejecutiva estaba integrada
por el ingeniero hidrógrafo D. Hunter
Davidson, el ingeniero hidrógrafo profesor Olaf J.
Storm y el subteniente de Marina D. Manuel
Domecq Garcia. La bombardera
Pilcomayo,
al mando del mayor Feilberg, los
trasladaría
hasta la zona de operaciones.
El 15 de agosto zarparon de Buenos Aires;
al llegar a Corrientes, debido a una bajante El 2 de octubre se zarpó a bordo del
vaporcito yerbatero Carema en dirección al río
Iguazú. El 5 de octubre se dio comienzo a
la aventura en si, cuyo detalle se encuentra
en un meduloso informe de 200 páginas,
fotos, croquis, etc. (Memoria de Marina 1885
Tomo I.)
Diremos que
después de superar el Salto
Grande (Cataratas del Iguazú actual),
ubicado a 25 Km, con las embarcaciones a
hombro y roletes,
hubieron de llevar a cabo
durísimas jornadas antes de alcanzar el San
Antonio Mini que está a unos 100 Km de
Salto Grande. La corriente en contra, el peso
de los botes cargados, un territorio
inhabitado (no vieron un indio), saltos y rápidos
en profusión, piedras
peligrosas que velaban
o no, los
temibles e insoportables mosquitos,
polverines y abejas
negras, y, más adelante,
la escasez de viveres y los
enfermos,
concretaron un viaje en verano agotador. El 16 de
noviembre alcanzaron la decembocadura del
San Antonio Miní, pero Davidson decidió
proeguir aguas arriba. El 24 de noviembre
arribaron a una hermosa zona: el Salto del Alto
Iguazó, a 100 Km del San Antonio. En esas
circunstancias, Storm por un lado y Domecq
García por otro, y Arena exploraron a su vez
el terreno y recorrieron un trecho del río
pasando las
cataratas, con lo que verificaron
la incapacidad de seguir viaje hasta el río
Chopim o San Antonio Guazú dadas
las
crecientes dificultades del curso de agua y la
escasez de víveres. En concecuencia, se
dispuso el regreso, siempre erizado de
problemas, amarrándose al
Vigilante el 14 de di- Conclusiones CAMPAÑA AL GRAN CHACO EN 1884, A CARGO DEL MINISTRO DE GUERRA Y MARINA GENERAL Dr. BENJAMIN VICTORICA. LEY No 1240/84 Esta campaña, considerada de fundamental importancia para determinar la supremacía del gobierno nacional sobre el indio rebelde asi como la incorporación del territorio y su gente a una vida fecunda para la Patria, fue dispuesta por el presidente Roca, una vez concretadas las expediciones de reconocimiento de Solá, Bosch, Obligado e Ibazeta, a cuyo frente puso al ministro de Guerra y Marina general Victorica, y armada similarmente a la de 1879. Se la inició en octubre de 1884 con cinco columnas terrestres más dos escuadrillas que remontarían el Bermejo y el Pilcomayo. La reserva estaba constituida en parte por el Regimiento de Infantería de Marina, cuvo 1er. Batallón se estableció en el Fortín General Belgrano, mandado por el teniente coronel D. Antonio Rivas. Las "Escuadrillas Expedicionarias en el Chaco" eran mandadas por el coronel de Marina D. Ceferino Ramírez, embarcado en el ariete Maipú, el mayor D. Valentín Feilberg, que actuaba destacado con la Pilcomayo, y otros. Uno de los dos médicos era el conocido cirujano mayor de la Armada D. Pedro A. Mallo, y uno de los dos farmacéuticos era el principal D. Juan Lescano, de la Armada también. (En Puerto Bermejo, recién creado, se agregó una Subprefectura Naval puesta a cargo del capitán de Marina D. Santiago Sdenl. que contó con muy precarios medios en los primeros ticmpos. (Puerto Bermejo. ex Timbó. 17-X-84.) A) Comisión del coronel de
Marina
D. Ceferino
Ramírez al Bermejo Eil Maipú quedaría de buque madre con su segundo, capitán D. Atilio Barilari. La comisión se armó con la lancha Maipucita con el jefe, el teniente Domecq Garcia, el jefe de máquinas D. Andrés Dougall y guardamáquinas D. Silvestre Freeland; vapor TaIita, con el subteniente Zorrilla; el vapor Tacuru (o Tacuava), con el capitán D. Enrique Roy Bon y el subteniente D. Julio M. Hitce. Llévaban 6 canoas. Se sumaron el cirujano D. Alejandro Quiroga, el farmacéutico D. Pedro N. Santillán, prácticos D. Celedonio Montiel y D. Martín Roselle, y el veterano explorador D. Guillermo Aráoz, que tendría a su cargo el diario de navegación. En total se embarcaron 60 tripulantes y una buena cantidad de torpedos y víveres. El río estaba en máxima bajante, por lo
que se esperaba un sinnúmero de
dificultades. Se zarpó el 18 de octubre de 1884. El 21
hubo de dejarse al Tacuru con sus mandos,
por la falta de agua, en Cancha de Esteban.
El 22 se produjo la reunión con el Ejército
en Puerto Expedición, luego de haberse
pasado al costado del
Leguizamón, naufragado
el 4 de diciembre de 1880. El Salto del Izó
fue superado merced a la explosión de siete
torpedos que abrieron un buen canal, faena
a cargo de Zorrilla, más el auxilio de 100
soldados.
Después vieron la caldera del
Explorador, perdido en 1859. El 31 de octubre voló
la canoa que llevaba la munición y los
víveres; se salvó el personal de vigilancia. Desde
el Salto fueron escoltados por un piquete
de soldados. El 3 de noviembre hubieron de
detenerse por falta de agua, para esperar el
repunte en el Fortín Ortiz. Luego, con más
agua, Ilegarían el 27 a Presidencia Roca,
mientras el Tacuru alcanzaba el Fortín No 1, y una
comisión regresaba por tierra para traer
viveres. Se habían navegado 520 Km, que en Iínea
recta eran unos 260 Km. Dice el general Victorica en la "Memoria": "Estos infatigables marinos han tenido la paciencia de explorar el rio que a cada paso era un peligro inminente, navegando por malas canchas y deteniendose muchas veces en el dia a causa de las varaduras y teniendo siempre en perspectiva el naufragio por los ocultos raigones, amenaza escondida que guardan los secretos del rio y que ha impedido su navegación hasta ahora. De este modo nuestros compañeros del mar han navegado a tropezones 90 leguas y en esta empresa tan llena de interes el coronel Ramirez, su jefe, ha sobresalido descalzo, desnudo al rayo del sol, luchando infatigable en un trabajo improbo, era el primero en la faena como en el respeto y la simpatia que le profesan sus subordinados; manda, trabaja y grita, se hace estimar y su noble corazón es acreedor a estos párrafos". |