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Un chico de río nunca se cansaba de mirar rio abajo en
la esperanza de ver un vapor acercándose por la curva.
Sentado unos 200 pies arriba del muelle, este joven
mira hacia un Mississippi crecido, sus aguas engulliendo
edificios en Natchez-under-the-hill y mucho tambien de
la pequeña Vidalia, Louisiana, en la pradera cruzando
el río. |
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- De todos los puntos del pueblo, niños como estos
corrían para ver el barco, siempre curiosos para ver
quién se bajaba. Quizás este era el barco que debía
traer la docena de caballos de carrera que esperaba
James Surget, o quizás el comerciante en mulas David
McConchie desembarcaba con 100 o mas mulas para vender,
o quizás llegaba el nuevo auto de Thomas Reber o la
nueva bomba de los bomberos de Phoenix. Durante los
ultimos años del siglo XIX los chicos de río veían
llegar un promedio de 60 o 70 barcos por mes en un
pueblo como Natchez. |
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- El Carneal Goldman tocaba Natchez tres veces
a la semana luego de hacer el viaje a Vicksburg y
regreso. Siguio este recorrido desde 1885 cuando fué
construido hasta 1892, cuando fué vendido a un nuevo
dueño en Madison, Indiana. El barco fué entonces
desmantelado y su casco vendido aparte. |
20
- Marineros de cubierta y peones se preparan para el
desembarco mientras la amplia plataforma se bajaba
hacia la banquina. La gran soga se tiraba o aflojaba
para atar el barco en forma segura. Los vapores en los
80 y 90 tenían problemas en conseguir peones para
completar una tripulacion. Algunas veces se negaba la
carga ya que no había suficientes hombres para
manejarla, uno de los muchos problemas que plagaban a
los capitanes de los vapores mientras trataban de
mantener este comercio vivo hacia el fin del siglo. |
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-El Lula Prince operaba en los viajes entre Natchez y
Bayou Sara en los 1890s, haciendo el mismo tipo de
movimiento de carga y pasajeros que el Carneal
Goldman.Cuando el barco llegaba se bajaba la plataforma
de descenso y se ataba el barco a la orilla. El contable
entonces supervisaba la carga y descarga. |
22
- El contable se paraba en la salida cuando
comenzaba la carga y descarga. Con la lista de carga en
la mano cuidadosamente c ontrolaba que la carga correcta
era llevada hacia el almacen o hacia otro barco. |
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- Un complemento completo de oficiales era
necesario para manejar el buque. Capitan, piloto,
segundo, ingeniero, contable, comisario, mozo, mucamas y
peones, todos tenian roles importantes. La tripulacion
del Carneal Goldman se ve en esta foto. El Piloto debe
estar parado en el techo del texas y el capitan en la
cabina del piloto. Los mozos y comisario en la cubierta
de calderas fuera de la cabina principal y los
contables, segundos e ingenieros en la cubierta
principal. |
24
- Estos eran probablemente los oficiales de un
barco chico. Estos buques usualmente seguían el ejemplo
de la Anchor Line en lo que respecta a sueldos. En 1885,
los capitanes cobraban $150 por mes, pilotos $ 150;
contables jefes $ 125; Ingeniero jefe $ 125, segundos $
125 y carpinteros $ 75.- La mayoría habían comenzado
en el río desde muy jóvenes. El capitan, usualmente el
dueño del barco, dirigia el negocio. El piloto
navegaba, "leía" el río, lo cruzaba para
hallar las mejores corrientes, eludía raíces y
troncos y tomaba nota de los cambios en las corrientes y
bancos de arena para ser pasados a otros pilotos en el
río. El contable llevaba los libros y actuaba como
gerente del negocio. El capataz supervisaba los peones y
la carta y descarga. El ingeniero dirigía la sala de
máquinas, donde los carboneros cuidaban del fuego para
el vapor. |
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- Cuando los editores del rio mencionaban los
nombres de los oficiales de ciertos barcos, una cosa
popular a decir era "Son de los oficiales más
inteligentes del río". Este señores posando en el
Charles Rebstock pueden haber sido sus inteligentes
oficiales. Los editores sabian todos los chismes del
río y les gustaba publicarlos en sus columnas. Un
empleado estaba furioso con un reportero que menciono en
su columna que viajaba con su esposa El empleada había
estado tratando de conquistar una cieta joven en New
Orleans, se decía; lo visitó en el barco cuando llegó
y le demandó una aclaración. |
26
- Los ingenieros tenían el trabajo sucio y
caluroso de mentener los motores del vapor en march.
Cuando el piloto o capitán gritaba una ordem por el
tubo desde la cabina de pilotaje, el ingeniero le
contestaba. El tubo de comunicacion sobresale de
los controles en esta sala de máquinas. |
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- Indicadores, cañerías y manijas rodean a los
ingenieros y su tripulacion de sala de máquinas. En los
días pre-guerra civil, la sala de máquinas era el
lugar más peligroso ya que frecuentemente las calderas
explotaban. Aunque hubo algunas luego de la guerra,
fueron menos frecuentes y los ingenieros estaban mejor
entrenados. |
28
- Evidentemente algo de tiempo libre existía en la
sala de máuinas, ya que el tablero de damas está
colocado y listo para usar en esta foto. |
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- Las mucamas mantenían las cabinas limpias y
hacían cualquier otro trabajo de limpieza que fuera
necesario. Estas mujeres en el Charles Rebstock
probablemente estaban limpiando los pasamanos o lavando
ventanas. |
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- Trolleys, carros y carritos convergían en Natchez
bajo la colina cuando los barcos llegaban o salían.
Cuando había dos barcos la actividad se duplicaba. |
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- El muelle, un punto familiar en los pueblos del
río, estaba hecho del casco de un antiguo vapor. Este,
hecho de los restos del Belle Lee, servía como muelle
de Natchez desde 1874 hasta 1886. El barco muelle,
flotando con las alturas del río hacía más fácil el
desembarco en este río fluctuante e impredecible. Los
barcos muelle tenían oficinas, almacenes, areas de
recepcion para tripulaciones y a veces facilidades para
comer y dormir. |
32
- El Ferrocarril Bluff City corría por la gran
inclinacion de la barranca hacia el muelle, donde se
descargaba la mercadería. Subiendo la barranca, el
pequeño ferrocarril esperaba la transferencia hacia
almacenes o vagones del ferrocarril que esperaba. |
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- Ocasionalmente, el pequeño vagon de carga
llevaba gente hacia arriba de la colina. |
34
- Los carros, siempre numerosos, llevaban carga
desde el muelle hacia cualquier lado del pueblo, de
acuerdo a la cantidad de animales necesarios para tirar
de la carga - un dollar por un carro tirado por tres
animales, 75centavos por uno de 2 y 50 centavos por una
carga de un caballo. |
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- Los pasajeros que arribaban en 1870 y 1880
subían por la calle Silver, donde incontables
personajes famosos lo haían hecho antes, como Henry
Clay, el Marques de Lafayette, Zachary Taylor,
probablemente Mark Twain y Abraham Lincoln. Washington
Miller, un hombre de color que tenia un servicio de
carros por muchos años en Natchez, publicitaba en 1874
tres carros de primera clase, uno para muebles y uno
para pasajeros. |
36
- Hacia fines de 1885 el trolley tirado por mulas
corría por Silver Street hacia el centro de la ciudad
como otra alternativa d etransporte desde el muelle.
Frecuentemente especialmente a inicios de la primavera,
barcos norteños con grandes cantidades de pasajeros
paraban en Natchez por una tarde con el único
propósito de permitir a los pasajeros recorrer el
pueblo. El diario de Natchez indicó en un dñia de
Agosto que el ex presidente de la Confederacion
Jefferson Davies y su Sra recorrieron la ciudad mientras
el barco estaba en el muelle. |
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- Luego del fin de siglo, un trolley eléctrico
operaba en Natchez-bajo-la-colina. No obstante la
declinacion del tráfico de río para ese entonces,
continuaba sirviendo a la gente local y carga. |
38
- En la década de 1870 los pasajeros que
desembarcaban en Natchez veían este villorio, que
consistía en algunas casas modestas y un numero de
oficinas ofreciendo las necesidades basicas a aquellos
que llegaban. Aunque había hoteles disponibles, la
mayoria refería subir al pueblo donde había mejores
comodidades. |
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- Tipico de un muelle del Mississippi, el saloon
vendía cosas para los barcos junto con cerveza y
whiskey. Este caballero con su familia quizás vino a
saludar a un amigo que se iba o a alguien que llegaba. |
40
- Algunos de los comerciantes de Natchez bajo la colina
se juntaron para esta foto, d ela cual no sabemos la
ocasion. Es una buena idea que eran los que mantenían
al muelle - y por ende a ellos mismos - prósperos a
finales del siglo XIX. Los niños en la escalera son de
J.B.O´Brien, quien manejaba la Cía de carbón de
Natchez y era capitan del remolcador que llevaba su
nombre. |