Historia
y Arqueología Marítima
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UNA AVENTURA

Tipo standard de ferryboat, uno de los cuales viene actualmente en arriesgado viaje de San Francisco, U.S.A., hasta Montevideo, lo que ha motivado variados comentarios en los círculos marítimos.
De la Revista Yatching, por J. Martinez Vazquez, 15 de Marzo de 1940.
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El cinematógrafo de actualidades tiene la virtud de
acercarnos a muchos acontecimientos que pasan casi inadvertidos al periodismo no
obstante su significativo interés. En busca de una impresión de la clásica
regata oceánica Miami-Nassau, en la que siempre participa lo mejor de lo mejor
del yachting norteamericano, me encontré con otra nota titulada "Un crucero
hasta el Uruguay de 9.000 millas". El asunto, aunque tiene un origen puramente
comercial, ha resultado una aventura deportiva, cuyos éxitos es difícil
pronosticar. El principal actuante es el marino retirado Eduardo M. Sáez, de la República del Uruguay, quien hace muchos años también fue el principal actuante de otra aventura similar, cuando trajo para su gobierno un pequeño cañonero, desde Norte América. El barquito parecía más bien un tacho con una chimenea. Sus condiciones marineras eran malísimas, su radio de acción limitadísimo. Según nos dijeron entonces, más de una vez quedó al garete por haberse concluido el combustible, antes de llegar a los puertos de escala que tenía en su derrotero. Muchas otras veces estuvieron a punto de naufragar, pero la capacidad del capitán Sáez logró imponerse llegando a Montevideo, después de un penosísimo viaje en el que sufrió la tripulación toda clase da penurias. Ahora, entrado en años, pues creemos que hace tiempo dejó a popa el faro de los 60, el capitán Sáez vuelve a iniciar un viaje más largo y con una embarcación todavía menos adecuada para la mar. Se trata de un "ferry-boat" que hacía el servicio en la bahía de San Francisco, posiblemente entre la ciudad del mismo nombre y Oakland, servicio que actualmente ha sido anulado por el fantástico puente, hace poco inaugurado, que cruza la mencionada bahía. El ferry es la embarcación menos adecuada para efectuar el viaje que se ha iniciado. De poco calado y de una gran casillería, casi toda con ventanales, es el que podríamos llamar standard muy usado en ríos y "sounds". Destinado a llevar vehículos y pasajeros entre dos márgenes cercanas, es en realidad una gran balsa sobre la cual se ha hecho la casillería. Su construcción es completamente simétrica. Sus dos extremos son iguales, contando cada uno con un timón que queda fijo cuando hace de proa. La propulsión se efectúa generalmente a ruedas que se encuentran en el mismo centro del casco. Por lo que nos dejó ver el cinematógrafo, el barco que trae el comandante Sáez no se aparta de esas características principales y su conjunto está coronado por una alta chimenea. En cuanto al recorrido a efectuar es bravo. Toda la costa O. desde San Francisco está azotada por vientos frescos, habiendo unos famosos, pero de mala fama, del S. W. que si lo llegan a sorprender les hará pasar desagradables momentos. En la cercanía de Panamá posiblemente encontrará calmas. Una vez pasado el canal deberá afrontar de proa los alisios del N. E., que son fuertes, a veces demasiado fuertes, y teniendo en cuenta lo bajo de sus extremos es casi seguro que no podrá forzar máquina. Luego estos vientos lo tomarán por la banda. El descenso a lo largo de la costa del Brasil puede ser fácil hasta la cercanía del golfo de Santa Catalina. Desde esa latitud al Río de la Plata peligra encontrar pamperos serios, especialmente si llega en invierno. El hecho de que el viaje haya motivado una nota cinematográfica prueba por sí sólo que en el gran país del norte, donde están habituados a las cosas sensacionales, se ha considerado como algo extraordinario, lo que en efecto es. ¿Llegará el ferry a su destino? Hacemos fuerza para que así sea, porque la aventura tiene un alto sabor deportivo, rara vez manifestado entre los profesionales del mar. Aunque en la cinta solamente citan al comandante Sáez, nos han informado que en esta oportunidad está secundado por otro marino uruguayo, el comandante Dante Grolero, quien no sería difícil viniera al mando del barco. Un jefe uruguayo nos decía al respecto: "Naturalmente el ferry-boat ha sido preparado para afrontar la mar, habiéndose construido en la proa una especie de rompeolas, que si bien no evitará que esa parte tan baja embarque agua, amortiguará mucho los golpes y la entrada será disminuida. Este rompeolas es en forma de enrejado y su construcción, aunque original, no es una novedad. Habra llegado a Montevideo este buque? Si algun lector tiene datos, agradeceremos los comparta. |
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