|
El Décimo
Tercer Viaje
Navegando con buques brasileños
- Construcción del "Moreno" y "Rivadavia" - La vida a bordo
ITINERARIO: Zarpó el 6 de marzo de 1913 y regresó
el lo de noviembre de 1913. Madryn - Comodoro Rivadavia -
Cook - Puerto Militar - Santa Elena - Barbados -New York -
Boston - Azores - Lisboa - Toulon - Spezia - Trípoli -
Gibraltar - San Vicente y La Plata. Navegó 25.000 millas.
LISTA
DE JEFES, OFICIALES Y SUBOFICIALES
Comandante: Capitán de Fragata D. Horacio Ballvé; 2."
Comandante: Teniente de Navio D. Horacio Esquivel; Tenientes
de Fragata: D. Alberto Palisa Mujica, José C. Gregores, Juan
C. Mihura, Carlos A. Siegriet, Ezequiel Real de Azua, Víctor
Fablet; Alférez, de Navio: D. Osvaldo Repetto; Ingeniero
Maquinista de l.\ D. Gualterio Carminatti; Ingeniero
Maquinista de 2.a: D. Toribio Romero; Ingeniero Maquinista
de 3.a-' D. Edelmiro Bianchi; Cirujano del.": D. Diego
Héctor Berri; Contador de 1.a: D. Guillermo O. Zapiola;
Capellán: D. José Rebagliatti; Profesor de Inglés: D.
Stanley C. Hart; Aspirantes a Guardiamarinas: D. Enrique
Arce, Francisco Clarizza, Ernesto Basílico, Raúl Aliaga,
Adolfo Pomar, Alfonso Goux, Mario Casari, Atilio Malvagni,
Leonardo Mac. Lean, Domingo Asconapé, Horacio Smith, Raúl
Bravo, Daniel García, Matías López, Juan Gregores, Ricardo
López, Raúl Somerville, Celestino Menéndez, Rafael Braida;
Suboficial Timonería de 2.a.- D. José Cervantes García;
Contramaestre de 1.a: D. Agustín Defagot; Contramaestre de
2.a: D. Manuel Cornelio, Juan Miró, Federico Prat Argentó;
Condestable Instructor de 1.a: D. Ramón E. Vides;
Condestable Torpedista de 2.a: D.Justo Cer-vetto; Mecánico
Electricista Principal: D. Milos D. Ruzich; Mecánico
Electricista de 1.a: D. Juan Loesche Mecánico Electricista
de 1.a Radiografista: D. Nicolás E. Gómez; Maestro de Armas
de 1.a: D. Luis Julista; Maestro de Armas de 2.a: D. Domingo
Rosales; Carpintero de 1.a: D. Luis Cavassa; Maestro de
Banda de 1.a: D. Lorenzo Fresia; Maestro de Banda de 2.a: D.
Pascual Griego.
LA VIDA
A BORDO
EL Capitán de fragata, D. Horacio Ballvé, fué el jefe de la
décima tercera excursión de la "Sarmiento". La mayor parte
del viaje lo realizó la fragata navegando a la par del
acorazado brasileño "Minas Geraes" y del buque-escuela de la
misma bandera "Benjamín Constant". Esa circunstancia
contribuyó a que los marinos y los alumnos de las dos
escuelas celebraran diversos actos de camaradería con la
mayor cordialidad.
Antes de llegar a los Estados
Unidos la fragata argentina realizó una navegación de dos
meses que mantuvo a la tripulación en la ansiedad de llegar
a puerto, exteriorizada en la forma que hemos descripto al
referirnos a viajes anteriores. El comandante Ballvé,
haciéndose cargo, y sintiéndola él mismo, apresuró la marcha
y dio así a los tripulantes un buen estímulo para soportar
la larga travesía. En estos períodos prolongados de
navegación es cuando más se siente la dura fagina de la vida
de a bordo.
Quien haya visitado la
"Sarmiento" y observado la estrechez de las cámaras del
comandante y de los oficiales, los reducidos camarotes de la
oficialidad, el dormitorio, comedor y sala de estudios, que
utilizan los cadetes en el mismo compartimiento del buque,
podrá tener una idea de lo que es la vida a bordo de la
fragata. El piano, que continuamente está desafinado, es una
de las pocas diversiones que se permiten los oficiales y los
guardiamarinas. Alguna vez viaja algún marinero o conscripto
que posee ciertas habilidades musicales o vocales, y que es
invitado a lucirlas para entretenimiento de la tripulación.
Como los repertorios de estos aficionados no son muy
variados, muy pronto dura el atractivo que con muy buena
voluntad descubren los del barco.
Por lo general, las voces del
piano son apagadas por otra música desafinada: la de la
vajilla y la de los ventiladores. A ciertas horas el olor a
cocina se esparce por todo el buque, y lejos de resultar ese
tufillo un aperitivo termina por incomodar a toda la gente
de a bordo.
Seis de los 16 camarotes para
oficiales están ubicados en la primera cubierta y son
ocupados por los de mayor antigüedad. Solamente a ellos les
está permitido abrir el "Ojo de Buey" en las noches
calurosas a fin de poder recibir el aire refrescante del
mar, sin correr peligro de que una ola se introduzca
rápidamente en el "dormitorio". No tienen esa misma ventaja
los que se alojan en los camarotes de la segunda cubierta,
que ha dado en llamarse el Barrio Chino. En estos últimos es
donde se perciben mejor los ruidos desagradables; allí
realizan algunas tareas de servicio los clases. Se limpian
las armas; los hombres de la servidumbre bajan y suben con
los elementos necesarios para la comida. Hay constantemente
una actividad menuda que perturba las lectura, las
meditaciones o los recuerdos.
La cámara de oficiales es el
lugar más propicio para realizar reuniones amables, leer
libros o revistas, estudiar. Las conversaciones,
generalmente, giran acerca de las perspectivas del tiempo y
de los puertos próximos a visitar. Cuando llega a la cámara
el oficial de derrota, es acosado a preguntas referentes a
las distancias navegadas, las que faltan para llegar a la
próxima costa, el estado de las corrientes y los vientos. El
oficial de maniobra y el de velamen y el jefe de máquinas,
también resultan víctimas de esos interminables
interrogatorios, que envidiaría por su abundancia y
complejidad el abogado que tiene que preparar un pliego de
posiciones.
Entretanto en las máquinas y
carboneras operan silenciosa y resignadamente los hombres
encargados de esas funciones. Permanecen encerrados
soportando temperaturas elevadas y casi asfixiados por el
polvillo del carbón que se esparce en ese compartimiento del
barco. La lubrificación, la limpieza, la observación técnica
de esos resortes importantes del buque, requieren noción de
la responsabilidad y una firme voluntad para no decaer un
solo instante en la atención constante que reclaman. No
obstante la resistencia probada de esos héroes ignorados, de
cuando en cuando, puede verse en la enfermería a alguno de
ellos que ha sido vencido por la fatiga. El enfermo sufre
más moral que físicamente. Hubiera deseado poder resistir al
cansancio, que entregarse a la ventaja de una tregua a su
labor.
Cuando estos hombres bajan a
tierra, fácil es suponer la voluptuosidad con que buscan las
más simples distracciones, con qué entusiasmo ingenuo se
entregan a las diversiones más comunes, con qué avidez
buscan los placeres que proporciona la breve estada en
tierra. La ciudad desconocida adquiere en la imaginación de
esos tripulantes aspectos de aventura y contornos
novelescos. Todo lo que se ve despierta admiración y en el
apresuramiento de las rápidas recorridas se exalta el afán
de recoger el mayor número posible de impresiones raras, de
encantos nuevos, que retenidos en la memoria servirán para
confortar el ánimo en las 'largas travesías y para matizar
las referencias del viaje al regresar a la patria. Después
de esas brevísimas horas de descanso, otra vez a bordo, de
nuevo a la fajina pesada y continua.
A veces al regresar a bordo y
emprender nuevamente la marcha, es necesario echar mano de
la Yarrow, una tercera caldera que se utiliza cuando el
barco tiene que navegar en contra de fuertes corrientes. El
jefe de máquinas da las órdenes correspondientes. Mientras
se controla la entrada de carbón, dos foguistas alimentan
las calderas de combustible cada quince minutos, avivan
continuamente el fuego utilizando palas, barras y rodos de
hierro, y los conscriptos casi desnudos acarrean desde las
carboneras el carbón que ha de ir empleándose en la caldera
recientemente prendida.
En este viaje los marinos
argentinos tuvieron oportunidad de visitar los acorazados
que se construían en los Estados Unidos por cuenta del
gobierno argentino: El "Moreno" y el "Rivadavia",
actualmente modernizados, estaban para esa fecha en
construcción en los astilleros norteamericanos. Oficiales y
guardiamarinas sintieron la satisfacción de ser los primeros
en conocer esas nuevas unidades de nuestra Escuadra, que con
el tiempo debían tripular o comandar.
SIN
NOVEDAD HASTA LA COSTA SUR
La "Sarmiento" fué despedida el 6 de marzo de 1913 por el
Señor Presidente de la República y el Ministro de Marina.
Levó anclas del puerto de Buenos Aires a las 2.40 de la
tarde de dicho día con rumbo a Puerto Madryn a donde amarró
el día 12 a las 9 de la mañana, por haber tenido vientos
contrarios el día 11.

Un paisaje de
la costa sur
La navegación se efectuó sin
novedad v la estada en Puerto Madryn fué aprovechada en
ejercicios prácticos, especialmente de maniobra y en la
organización de las escuelas que debían funcionar a bordo.
La fragata zarpó de ese puerto el 26 de marzo con rumbo a
Puerto Militar, habiendo fondeado en la travesía en Comodoro
Rivadavia, Isla de Año Nuevo, Puerto Cook. La fragata llegó
a Puerto Militar el 10 de abril. El 16 salió para la Isla de
Santa Helena.
Durante la travesía no hubo novedades de importancia,
habiendo tenido buen tiempo y encontrándose constantemente
en zonas de altas presiones, con cielo cubierto y ambiente
extraordinariamente húmedo. La Fragata ancló en Santa Helena
el 7 de mayo a las 21.30.
La "Sarmiento" hizo el saludo reglamentario al cañón, pero
no pudo ser contestado por no existir en ese puerto batería.
El Gobernador de la Isla mandó agradecer y explicar las
razones por las cuales no había sido aquél contestado.
Se realizaron las visitas oficiales, siendo invitados a un
te por el Gobernador en su residencia y a un almuerzo en
casa del Jefe Militar de la Isla, un capitán del Ejército
Colonial.
El día 10, toda la plana mayor y los aspirantes visitaron
Longwood y la tumba de Napoleón. Ese mismo día el comandante
Ballvé ofreció un almuerzo a bordo al Gobernador. A las 10
de la noche del día 10 se zarpó con destino a Barbados,
después de haber permanecido en Santa Helena los dos días
fijados en el itinerario. Hasta ese último puerto la fragata
había navegado 3.366 millas.
ARRASTRADA POR LA CORRIENTE
El capitán Ballvé, resolvió seguir otra ruta de la indicada
en los derroteros oficiales, considerando que para cualquier
emergencia contaba con la máquina. Fuertemente arrastrados
por la corriente, hasta noventa millas en algunas
singladuras, y habiendo tenido siempre vientos favorables y
algunas veces bastante frescos, se recorrió en 9 días la
distancia entre Fernando de Noronha y Barbados habiendo
tenido singladuras de 230, 250 y hasta de 300 millas. El 1"
de junio se fondeó en Barbados a las 15.3 0.
En su parte oficial el
comandante de la "Sarmiento", refiere lo siguiente:
"Sabía — dice — por comunicaciones radiográficas que se
dirijían a este puerto el acorazado brasileño "Minas Geraes",
trayendo a su bordo al Ministro de Relaciones Exteriores del
Brasil en viaje a Norteamérica. También venía el
buque-escuela "Benjamín Constant", que había hecho escala en
Para y navegaba delante nuestro, pero muy retirado de la
costa. "El 2 5 de mayo, recibimos un amable radiograma del
Comandante y oficiales del "Minas Geraes", saludándonos en
el día de nuestra fiesta nacional. "Al llegar a este puerto
(Barbados), se encontraba fondeado el "Minas Geraes", que
había llegado el 1" de junio temprano. El "Benjamín Constant"
entró recién a la tarde del 2 de junio."Fueron cambiadas las
visitas de cortesía con el "Minas Geraes", que es mandado
por el Capitán de Navio, Thedin Costa. Al llegar el
"Benjamín Constant", se le hizo la visita de cortesía de
oficial, la que fué devuelta".
CORDIALIDAD ARGENTINO-BRASILEÑA
El 3 de junio los oficiales de la "Sarmiento" y un grupo de
seis aspirantes fueron a visitar a sus colegas del "Benjamín
Constant", quienes prometieron devolver la visita. Como
demostración del grado de buena relación que se mantenía
entre los oficiales de la marina argentina y los de la
brasileña, el 4 de junio se realizó a bordo de la
"Sarmiento" un almuerzo ofrecido por sus oficiales a varios
colegas del "Minas Ge-raes", con quienes se habían
relacionado en tierra.
El Ministro de Relaciones del Brasil fué visitado por el
Capitán Ballvé en su alojamiento provisional de Barbados v
después de haber el comandante de la "Sarmiento" presentado
sus saludos y mantenido una cordial conversación con el
canciller brasileño, éste lo invitó a almorzar en compañía
del oficial que le servía de ayudante, habiéndose realizado
el almuerzo el 4 a bordo del "Minas Geraes". La visita fué
devuelta por el ministro pocas horas después por intermedio
de un ayudante.
El día 3 de junio, con motivo
del aniversario del natalicio del Rey de Gran Bretaña, el
Gobernador de la Isla invitó al Comandante de la fragata a
empavesar el buque y a concurrir a la noche a un banquete en
la gobernación. En ese banquete el Ministro de Relaciones
Exteriores del Brasil 'conversando con el comandante de la
"Sarmiento", le expresó sus deseos de visitar la fragata y
quedó convenido que la visita se realizaría al día siguiente
4 de junio.
"La manifestación de tal deseo — dice el capitán Ballvé —
por parte del Ministro, tuvo su origen en una conversación
en la que yo signifiqué al comandante del "Minas Geraes",
que me sería muy grato recibir esa visita. El Ministro —
agrega — se demostró especialmente amable durante el
almuerzo y luego en la reunión posterior. Es un hombre muy
agradable, de maneras sencillas y que parece de mucha acción
y grandes méritos por su empeño en pro del progreso de su
país, temas sobre los cuales conversa con facilidad. A las
3.3 0 de la tarde, de acuerdo con lo establecido, vino a
bordo el Señor Ministro, siendo recibido con los honores
reglamentarios. Después de presentarle a la plana mayor,
pasamos a la cámara donde fué servida una copa de champaña.
Momentos después el canciller brasileño se retiró,
tributándosele en ese acto los honores al cañón".

Los oficiales
LA
ANSIEDAD DE TOCAR PUERTO
La "Sarmiento" que había navegado hasta Fernando de Noronha
3.711 millas, zarpó de ese puerto el 4 de junio a la noche
con destino a Nueva York. Al mismo tiempo zarpó de Barbados
el acorazado "Minas Geraes".
"El día 14 de junio a las 12 de la noche se avistó al faro
Barnegat y al día siguiente entramos a puerto, tomando
fondeadero en el Hudson River.
En esta travesía se ganaron tres días con relación al
itinerario, circunstancia especialmente favorable por cuanto
se trataba de la primera escala en un puerto de grandes
atractivos como los ofrece esta ciudad y que todos a bordo
deseaban disfrutarlos después de dos meses de viaje sólo
interrumpidos por las cortas estadas en las islas de Santa
Helena y Barbados. Eruconsideración a ello, y teniendo en
cuenta el importante juego que corresponde al factor moral,
tanto en la plana mayor como en el personal subalterno,
recorrí la segunda mitad de la travesía funcionando siempre
la máquina sin correr así las contingencias de permanecer
completamente parados los días de calma y de brisas
desfavorables que tuvimos, ofreciendo en esta forma un
estímulo bien apreciable al personal que tendría mayor
tiempo de permanencia en un puerto de marcado interés para
todos.
"Al llegar recibí las visitas oficiales de práctica, que
fueron devueltas. El Jefe del Navy Yard, se adelantó a
ofrecerme facilidades para que los aspirantes visitaran los
Arsenales, lo que acepté en el acto.
"Dirigí un telegrama al Señor Ministro Argentino en los
Estados Unidos y al día siguiente me llegó una comunicación
del segundo secretario de la Legación, haciéndome saber que
el ministro se encontrábate en viaje a California. También
despaché una nota en la que pedía instrucciones al ministro,
si es que las había, respecto a las visitas a
establecimientos militares, recibiendo una contestación del
segundo secretario en Ja que hacía saber que trasmitiría mi
nota al Señor Ministro. "Visité al cónsul general de nuestro
país, que está establecido en esta ciudad. Al día siguiente
me fué devuelta la visita viniendo el Cónsul a almorzar a
bordo. "Igualmente pasé a saludar al Jefe de la Comisión
Naval Argentina.
"Convine con el Jefe de dicha
comisión un programa de visitas para los oficiales y
aspirantes, habiendo el mencionado jefe facilitado en todo
sentido su realización, poniendo a un oficial para acompañar
a los oficiales y aspirantes y dando las órdenes
convenientes a los miembros de la misma Comisión en los
distintos puntos a fin de que las visitas resultaran útiles
y agradables."Así se organizó una primera jira en la que se
visitó la Bethlehem Steel Company, el Navy Yard de
Washington, la Escuela Naval de Annapolis, figurando en el
programa la recorrida de las ciudades de Washington y
Baltimore. En una segunda gira se efectuó la visita al
acorazado "Moreno", algo rápidamente, puesto que la
inspección detenida y realmente provechosa se hará al gemelo
"Rivadavia", que está mucho más adelantado. Después
recorrimos la Atlantic City, que es un punto de veraneo.
Finalmente se ha combinado la visita muy interesante a la
fábrica donde se están preparando las pólvoras para nuestros
buques.
"El 17 de junio entraron los acorazados "Minas Geraes" y
"Arkansas" escoltando éste al primero. Fueron cambiadas las
visitas de práctica.
"Durante la permanencia en este puerto se han realizado
varias reuniones de carácter social. He adoptado la forma
más cómoda de retribuir las atenciones recibidas, invitando
a almorzar o comer a bordo por grupos reducidos, lo que
ofrece la oportunidad de agasajar más especialmente a los
huéspedes, como no podría hacerse en reuniones numerosas.
"Debo mencionar muy especialmente el banquete ofrecido por
la Comisión Naval Argentina, que fué lucido y que se realizó
en el Plaza Hotel.
"Los comandantes del "Arkansas"
y "Minas Geraes", dieron almuerzos a bordo a los que fui
invitado en compañía de dos oficiales. Los dos almuerzos
fueron retribuidos con otro que les ofrecí a bordo en la
forma que ellos lo habían iniciado. También se realizaron
una matinee en el "Minas Geraes" y un baile en el
"Arkansas". Los aspirantes visitaron detenidamente al "Minas
Geraes", especialmente invitados a ese objeto".
LOS
AGASAJOS EN NUEVA YORK
Los marinos de la "Sarmiento" fueron agasajados en Nueva
York, de acuerdo al siguiente programa:
Junio 15. — Domingo: Se realizó la visita de cortesía de los
Jefes del Navy Yard y de la Guarnición de Nueva York.
Junio 16. — El comandante de la "Sarmiento" hizo las visitas
al Navy Yard, Cónsul General Argentino y Jefe de la Comisión
Naval Argentina.
Junio 17. — Entraron los acorazados "Minas Geraes" y
"Arkansas", haciéndoles las visitas oficiales y también las
de comandante. El General, Jefe de las fuerzas de Nueva York,
devolvió la visita, acompañado por el Jefe del Navy Yard.
Los aspirantes visitaron la Isla Governer, presenciando
algunos ejercicios de la tropa.El Cónsul General Argentino
almorzó a bordo.
Junio 18. — Varios oficiales y todos los aspirantes
visitaron el Navy Yard de Brooklyn. Los comandantes del
"Minas Geraes" y "Arkansas" devolvieron la visita. Se
cambiaron visitas de cámara con los oficiales del "Minas
Geraes" y "Arkansas".
Junio 19. — El Almirante Betbeder, su familia y dos
oficiales de la Comisión Naval Argentina, almorzaron a
bordo.
Junio 20. — El Comandante de la "Sarmiento" y dos oficiales
del buque asistieron a un lunch ofrecido por el Comandante
del "Arkansas".
Junio 21. — El comandante de la "Sarmiento" salió para
Filadelfia y Canden con objeto de visitar el acorazado
"Moreno", en construcción.
Junio 23. — El Comandante de la fragata y varios oficiales y
todos los aspirantes fueron a Bethlehem para visitar la
fábrica de cañones. Se les ofreció un gran lunch, al que
asistieron las principales autoridades de la casa, que
también les acompañaron durante la visita. Los oficiales y
aspirantes siguieron viaje a Filadelfia. El segundo
comandante y oficiales asistieron a un "garden party" en la
casa de Mr. Hearst.

Con periodistas del grupo
Hearst en Nueva York
Junio 24. — Los oficiales y aspirantes recorrieron
Washington y visitaron el Navy Yard. Un grupo de oficiales
de mar y marineros asistieron a un partido de football.
Junio 25. — El Comandante Ballvé y dos oficiales asistieron
a un almuerzo dado por el Comandante del "Minas Geraes". Los
oficiales y aspirantes pasaron de Washington a Annápolis
donde visitaron la Escuela Naval, siendo obsequiados con un
lunch.
Junio 26. — Regresaron los oficiales y aspirantes que
andaban de excursión. Se dio un almuerzo a bordo a los
Comandantes del "Minas Geraes" y "Arkansas", acompañados
cada uno de dos oficiales. Un grupo de oficiales asistieron
a un "garden party", que se realizó en el "Minas Geraes". El
Comandante de la "Sarmiento", oficiales francos y todos los
aspirantes asistieron al gran banquete dado en su honor en
el Plaza Hotel, por la Comisión Naval Argentina.
Junio 27. — Se dio un almuerzo a bordo en honor del
Presidente de la Bethlehem Steel Company, asistiendo también
el vicepresidente, los dos con sus respectivas señoras, y el
Jefe y oficiales argentinos que residen en Betlhehem,
también con sus respectivas señoras. Los aspirantes fueron
al "Minas Geraes" especialmente invitados para visitar el
buque y asistir después a una marinee. Un grupo de oficiales
asistió a una "soirée" dada en el "Arkansas".
Junio 28. — Los aspirantes a las ordenes del jefe de
estudios, salieron para visitar el acorazado "Moreno" en
construcción en Canden y después recorrer la playa del
Atlantic City. Entró la fragata-escuela brasileña "Benjamín
Constant", cambiándose las visitas de cortesía. La visita de
comandante fué hecha por el segundo comandante de la
"Sarmiento", por encontrarse ausente el comandante.
Junio 29. — Regresaron los aspirantes que estaban en
excursión. Varios oficiales y 80 hombres de tropa asistieron
a una representación teatral invitados por Mr. Hearst.
Junio 30. — El Comandante, varios oficiales y 12 aspirantes
asistieron a un lunch ofrecido en su domicilio por el Sr.
Nixon y señora.
Julio 1". — Todos los aspirantes, acompañados por un
oficial, salieron en excursión visitando la Fábrica de
Pólvoras en Haskells. Llegó a Nueva York S. E. el Señor
Ministro Argentino en los Estados Unidos, Dr. Rómulo S. Naón,
quien ofreció esa noche una comida en el Ritz Carlton Hotel,
asistiendo el Comandante de la "Sarmiento", varios oficiales
y seis aspirantes.
Julio 2. — Se ofreció a bordo un almuerzo, al que asistió el
Señor Ministro Argentino, Almirante Betbeder y señora, Mr.
Nixon y señora, y tres personas más de la sociedad de Nueva
York.
La fragata zarpó el 2 de julio con destino a Boston.
LA
CONSTRUCCIÓN DEL "RIVADAVIA"
Se realizaron en la travesía varias clases prácticas y
observaciones, circunscriptas al lapso señalado, por cuanto
la fragata debía encontrarse en Boston el día del
aniversario patrio a fin de asistir a un lunch que ofrecía
el Señor Ministro Argentino en Norte América, siendo
necesario llegar con anticipación para hacer las visitas
oficiales antes del 9 de Julio. Debido a una niebla espesa
que envolvía la fragata ésta tuvo que recalar cerca del faro
flotante de Nantucket Shoals. A mediodía del 7 de julio
entró lo fragata a Boston.
Fué recibida la visita de
cortesía del "Navy Yard" y del buque norteamericano con
distintivo de comandante superior, la del Ministro
Argentino, Dr. Naón, la del Capitán Moneta y la del
Vicecónsul Argentino en Boston. El 8 de julio el comandante
Ballvé, acompañado del Vicecónsul Argentino, realizó las
visitas reglamentarias al Gobernador del Estado de
Massachusets y al Intendente de Boston.
Durante el día 8 fué visitado el
acorazado argentino "Rivadavia" por parte de la mayoría de
la plana mayor y la tripulación de la "Sarmiento". El Sr.
Capitán Moneta hizo preparar todo cuanto convenía con
relación al viaje a Quincy, al almuerzo y a la visita al
acorazado y al Astillero. Todos esos preparativos resultaron
muy bien organizados. El resto de los oficiales y de la
tripulación efectuaron la visita el 11 de julio.
LA
CELEBRACIÓN DEL 9 DE JULIO
"El 9 de julio — expresa el capitán Ballvé en su parte
oficial — concurrieron a bordo para presenciar la ceremonia
de izar el Pabellón Nacional a las 8 de la mañana, el Señor
Ministro Argentino, Almirante Betbeder y otros jefes de
nuestra Armada. La tripulación de la fragata, después de dar
los vítores reglamentarios a la patria, cantó el Himno
Nacional y el canto a la Bandera. "El Señor Ministro
Argentino ofreció un lunch en un gran hotel, habiendo
invitado a las autoridades civiles, Jefe de los buques
americanos, Jefe del Arsenal, a varias personalidades de la
ciudad y a todos los miembros de la Comisión Naval
Argentina. El lunch, en honor de la "Sarmiento", se
realizaba el día del aniversario patrio.
"Muy lucida resulto la fiesta y
llena de animación. Habló el Señor Ministro Argentino, luego
el Intendente de Boston, el Jefe de la Casa Forer River, el
Almirante Betbeder, el Comandante de la "Sarmiento" y
también el Señor Ministro del Uruguay en Norte América.
"Al efectuarse las visitas el día 8 de julio, hice saber al
Jefe del "Navy Yard" y al Comandante Superior de los buques
norteamericanos, que el día siguiente empavesaríamos a las 8
de la mañana y que no haríamos salvas en virtud de
encontrarnos en el interior del puerto. El 9 de Julio todos
los buques norteamericanos izaron su engalanado y se recibió
la visita de un oficial que fué a cumplimentarnos por
nuestro aniversario. Ambas atenciones fueron debidamente
agradecidas.
"Terminado el lunch, un grupo de oficiales y todos los
aspirantes recorrieron la ciudad en automóviles, invitados
por el Intendente de Boston. A la noche se realizó un
"party" en los alrededores de la ciudad, ofrecido por el
Intendente a todos los aspirantes y al que concurrieron
también algunos oficiales. "Con objeto de retribuir estas
atenciones del Intendente, ofrecí a dicho funcionario y a su
familia una comida a bordo, que presidió el Señor Ministro
Argentino.
"El 12 invité a una comida a
bordo al Vicecónsul Argentino y a otras personas.
Finalmente, el día de nuestra salida di un almuerzo de
despedida, invitando a los Jefes de la Comisión Naval
Argentina que se encontraban en Boston. "Todas estas comidas
se han realizado en la cámara del comandante, para lo cual
se tiene todo organizado, resultando estas reuniones muy
lucidas y agradables. Se realizan con servicio propio,
amenizándolas la banda del buque, con programas musicales
que han merecido elogios.
"De acuerdo con la orden telegráfica de V. E. debíamos
demorar la salida para poder ser presentados a S. E. el
Señor Presidente de la República de los Estados Unidos el
día 10 de julio, que fué la fecha fijada primeramente para
la recepción. En consecuencia de haber recibido
comunicaciones el Señor Ministro Argentino de que el
Presidente difería la recepción para el día 14 de julio,
fecha en que recién regresaría a Washington desde el punto
en que se encontraba veraneando, dirigí un telegrama a V. E.
comunicando tal circunstancia, que nos obligaba a permanecer
en Boston hasta el 15 de julio.

Los
guardiamarinas
"El día 13 salí para Washington
acompañado por cuatro oficiales y 3 aspirantes. Llegamos a
esa capital a las diez de la mañana del 14. Efectuamos las
visitas a los Ministros de Relaciones Exteriores y Marina,
siendo luego recibidos por el Señor Presidente. A las 5 de
la tarde tomamos el tren de regreso, llegando a Boston el 16
a las 10 de la mañana, pudiendo así zarpar a la tarde, como
lo tenía resuelto. "Durante la permanencia en Boston los
aspirantes hicieron una visita a la "General Electric
Company", que está en Lynn, cerca de Boston.

En Boston Commons, Julio
12 de 1913, bajando de los botes, abajo preparandose para el
"tug of war"

Visitantes y
curiosos en la visita argentina a Boston.

"El 2 de agosto, poco antes del
mediodía, la fragata fondeó en el puerto Horta de la Isla
Fayal para embarcar carbón.
"En Fayal — dice el parte — no hay cónsul argentino, pero al
fondear se me presentó el Cónsul de Francia a ofrecerse para
visitar al Gobernador. Acepté el ofrecimiento tan amable, y
dos horas después de fondear efectué la visita oficial.
Quise eximir al Gobernador de la retribución de la visita,
pero no pude lograrlo, y a las 4 de la tarde llegó a bordo,
rindiéndosele los honores de ordenanza". El mismo día la
fragata zarpó de Fayal con rumbo a Lisboa, no ocurriendo
ninguna novedad digna de mención durante esa travesía. A las
8.3 0 del día 7 de agosto, salvada la barra la fragata entró
a la ría de Lisboa, recibiendo inmediatamente la visita de
un oficial que había sido designado ayudante del comandante
de la "Sarmiento".
LA
PERMANENCIA EN LISBOA
"Después de amarrar — expresa el capitán Ballvé — fui a
tierra para saludar al Ministro y al Cónsul General de
nuestro país. Esa misma tarde, después de almorzar en
compañía de los dos funcionarios citados y sus respectivas
familias, concurrí, acompañado por el Señor Ministro, el
Cónsul, el Secretario de la Legación y un oficial ayudante
de la casa del Señor Presidente de la República para
inscribir nuestros nombres en el libro de registro y dejar
nuestras tarjetas, pues el Presidente se hallaba gravemente
enfermo desde hacía una semana. "Cumplido este deber de
cortesía, pasamos a saludar al Presidente del Gabinete y a
los Ministros de Relaciones Exteriores y Marina. Más tarde
fui, también en compañía del oficial portugués que se había
puesto a mis órdenes, a saludar al Jefe del Arsenal y
Capitán del Puerto.
"El Señor Ministro Argentino
invitó a comer esa noche al que suscribe y a cinco oficiales
de la "Sarmiento" en su domicilio, y después concurrimos a
una representación teatral. "El Señor Ministro Argentino me
significó que juzgaba indispensable ofrecer un almuerzo a
bordo en razón de que cuando él comunicó al Gobierno de
Portugal que la "Sarmiento" llegaría el 26 de julio, S. E.
el Señor Presidente de la República había decidido dar una
gran recepción en nuestro honor, la que no pudo realizarse
en virtud de no haber llegado en la fecha fijada. Con
posterioridad el Señor Presidente se enfermó de mucha
gravedad, y por lo tanto al arribar la "Sarmiento" no pudo
realizarse la proyectada recepción.
"En vista de las razones expuestas juzgué que estaba en el
deber de secundar los propósitos de nuestro Ministro en
Portugal, haciendo un esfuerzo para limpiar el buque, que
había terminado el embarque de carbón al caer la noche
anterior al día fijado para el almuerzo. A pesar de tan
serio inconveniente, pudo presentarse el buque en
condiciones aceptables, teniendo en cuenta el antecedente
señalado.
"Así, pues, el día 10 tuvo
efecto el almuerzo que fué de 18 cubiertos y al que
asistieron el Jefe del Ministerio, el Ministro de Relaciones
y su señora, secretario de los ministros y el oficial
portugués a mis órdenes. Entre los funcionarios argentinos
figuraba el Señor Ministro Argentino, su esposa e hija, el
secretario de la Legación, el Cónsul General Argentino y
señora, el comandante, segundo comandante y tres oficiales
de la "Sarmiento". El Ministro de Marina y el Jefe Superior
de los buques portugueses, se excusaron por serles
absolutamente imposible concurrir. "Tengo la satisfacción de
comunicar a V. E. que el almuerzo fué servido en forma
irreprochable con los elementos del buque, siguiendo el
propósito que me he impuesto y al cual responde en forma
eficaz la organización de los servicios concurrentes.
"En el momento de los brindis el
Señor Ministro Argentino pronunció unas palabras adecuadas a
las circunstancias, que fueron contestadas por el Jefe del
Gabinete, que brindó por nuestro país, el Presidente Sáenz
Peña y por el Ejército y Marina Argentinos, a quienes se
refirió especialmente en el curso de su brindis. El
Comandante de la "Sarmiento" agradeció los conceptos
expresados por el Jefe del Gabinete y puso de relieve el
significado moral de los viajes de la "Sarmiento", y lo que
ella representa para nuestra marina y nuestro país. "Después
de una larga y agradable reunión, siendo más de las 4 de la
tarde, se retiraron los invitados extranjeros, rindiéndose
los honores debidos al Jefe del Ministerio. "A las 5 se
retiró el Señor Ministro Argentino y demás invitados,
habiendo manifestado espontáneamente que estaban muy
contentos por el éxito de la fiesta.
"Una vez izadas las lanchas,
largamos la amarra al muerto y nos pusimos en movimiento,
siendo las 5.20 de la tarde del día 10 de agosto, saliendo
con destino a Toulón. "Momentos antes de zarpar llegó un
radiograma del Ministro de Marina de Portugal expresando en
su nombre y en el de la Armada Portuguesa, sus saludos y
buenos deseos por nuestro viaje. "A la noche se recibió otro
telegrama muy expresivo del Presidente del Gabinete,
saludando a la "Sarmiento" en nombre del Gobierno de
Portugal, que agradecía los gentiles homenajes que les
habíamos tributado.
UNA
CUESTIÓN PROTOCOLAR
"El 11 de agosto a las doce del día nos encontrábamos a la
entrada del Estrecho de Gibraltar, que terminamos de pasar a
las 14, siendo favorecidos por la corriente de marea que es
allí considerable. Justamente al terminar el pasaje,
sobrevino una espesa niebla que nos acompañó todo el día
siguiente hasta la noche. "Sin más novedad que la referente
a un viento bastante fresco que nos sopló en el golfo de
Lyon, desde la noche del 14 y que continuaba aún el 15 al
entrar al sotavento de las costas vecinas a Toulón llegamos
a este puerto a las 2.30 de la tarde, quedando amarrados a
la boya de un muerto alrededor de las 3.
"Saludé a la plaza y luego a la
insignia del Vicealmirante que arbolaba en el acorazado "Voltaire",
haciendo la salva reglamentaria de quince cañonazos. Se
presentó luego un oficial ayudante de Estado Mayor quien
después de saludar en nombre del Jefe de la Escuadra,
Vicealmirante Lapeyrere, que se encontraba ausente con
licencia, me significó que correspondía una salva de 17
disparos, por cuanto, con la última organización de las
fuerzas francesas, que se habían concentrado en el
Mediterráneo, el Jefe lo era de todas las fuerzas. Después
de hacerle un breve comentario sobre que la insignia era la
misma antigua que figura en todos los códigos y expresarle
que me había adelantado a efectuar el saludo a la insignia
faltando a los reglamentos de la Marina Argentina, que
prescriben que ellos deben efectuarse después de recibida la
visita oficial, lo que hice como un cortés homenaje, en vez
de completar la salva con dos nuevos disparos conforme me lo
indicaba el oficial francés, ordené una nueva salva completa
de 17 disparos, significando al citado oficial que los otros
15 los agregaba al saludo hecho a la Nación Francesa, que
contaba con tan grandes simpatías por parte de la Argentina.
El 16 por la mañana visité el buque jefe primero, y después
a todos los buques insignia. A la tarde fui a tierra a
saludar al Prefecto Marítimo, que es la más alta autoridad
militar en la localidad. Las visitas de retribución fueron
hechas todas por los propios almirantes".

La
oficialidad de Mar
UNA
EXCURSIÓN A ROMA
La fragata llegó a Spezia y el 31 de agosto a la noche, el
Almirante Jefe de la Zona, ofreció una comida a la plana
mayor del buque en el Círculo Naval, que está instalado en
un nuevo y espléndido local. Asistieron a la comida las
autoridades civiles y militares de la localidad. El
Contraalmirante Partorelli hizo un brindis muy amable que
fué contestado en términos adecuados al ambiente y a las
circunstancias. Fué despachada desde Spezia una excursión a
Roma formada por todos los aspirantes, que visitaron dicha
capital durante cuatro días, regresando a bordo el 4 de
septiembre, víspera de la salida. El día 5 fué ofrecido por
el Comandante Ballvé un almuerzo a bordo a las autoridades
de Spezia, en retribución a la comida antes mencionada. La
reunión transcurrió muy amablemente.
Ese mismo día a las 7.15 de la
tarde zarpó la "Sarmiento" con destino a Trípoli.
Desde el 8 de septiembre a mediodía se sintieron vientos
contrarios que retardaron considerablemente la marcha. El 11
de septiembre, después de rebasar la Isla de Malta y en
situación recién de aprovechar el viento, éste amainó;
algunas horas después volvió a establecerse una brisa del
S.S.E. que se sintió hasta cerca de Trípoli, donde entró la
"Sarmiento" el 12 del mismo mes a las 3 de la tarde,
saludando a la plaza.
LOS
PELIGROS DE UN PUERTO SUCIO
"Al fondear — dice el parte — se recibieron las visitas del
Yate "Tobruc", del Jefe del Puerto y de un Jefe de la Marina
Italiana, que está adscripto a la gobernación.
"En nombre del Gobernador de la Tripolitania se me comunicó
que el estado sanitario era el normal, pero que había
siempre algunos casos de bubónica, razón por la cual el
Gobernador al saber que la "Sarmiento" se dirigía a Trípoli,
había despachado un telegrama al Gobierno italiano para que
nos previniera. El Gobierno de Italia pasó la comunicación,
sin duda, a la Legación Argentina, puesto que al fondear
recibi un telegrama del Encargado de Negocios en el que me
indicaba la conveniencia de informarme sobre el estado
sanitario local.
El aviso significaba un acto de
previsión que agradecí debidamente al Gobernador, General
Garioni, quien me explicó que había procedido así en
consideración a que se trataba de un buque-escuela. Me
informaron también que ellos no tomaban ninguna medida
extraordinaria. Considerando que el peligro de contagio,
era, en realidad remoto, dadas las muy pocas relaciones que
tendríamos con la población, decidí aceptar el paseo en
automóviles para recorrer el oasis circunvecino y el
almuerzo que nos ofreció el Gobernador para el día
siguiente.
Fué establecido en todos sus
detalles el programa de las visitas oficiales y de las
invitaciones mencionadas, anunciando nuestra partida para la
tarde del día 13, después de obsequiar a bordo con una copa
de champaña a los jefes del Ejército y Armada que desearan
concurrir. A la excursión en automóvil fueron varios
oficiales y diez aspirantes. Muy amablemente se mostraron
todos los jefes a quienes visité oficialmente, así como
todos los que tuvimos oportunidad de tratar durante la corta
permanencia en Trípoli.
"Al almuerzo ofrecido por el
Gobernador concurrieron todos los jefes superiores y
autoridades, habiendo reinado la mayor cordialidad. El
Gobernador pronunció algunas palabras y brindó por nuestro
país, su Ejército y Marina. Contesté haciendo referencia a
dos episodios de la historia romana, que ligué en forma
conceptuosa a los acontecimientos actuales relacionados con
la reciente acción italiana en África y brindé por Italia,
su Ejército y su Marina. "A la tarde me fueron devueltas
todas las visitas y un núcleo de jefes superiores italianos
concurrieron también pasando unos momentos a bordo y
recorriendo el buque. "Una vez que se retiraron las visitas
zarpamos con destino a Gibraltar.
"El Jefe de la Marina Italiana,
adscripto a la Gobernación, qua se nos mostró muy solícito
desde nuestra llegada, al saber que pensábamos hacer carbón,
me significó que él se encargaría de todo para salvar las
dificultades y demoras que se presentarían. Más tarde me
comunicó que ya estaba todo dispuesto y que al día siguiente
temprano atracaría una chata con las treinta toneladas que
necesitábamos. También me hizo saber que el carbón era del
depósito del gobierno italiano. Como yo le significara que
deseaba pagar ese carbón me contestó que bastaba un recibo
que él elevaría al Ministerio y que éste resolvería.
"Previendo que ese carbón sea
donado, puesto que sólo se trata de 30 toneladas, en nombre
del buque, remití al Gobernador la suma de veinticinco
libras esterlinas con destino a una escuela de huérfanos que
se ha fundado en Trípoli y en la cual se han recogido una
cantidad de niños abandonados, cuyos padres han desaparecido
en la guerra. Además, pasé una nota al Ministro en Roma, Dr.
Epifanio Pórtela, para que tenga conocimiento del embarque
del carbón y pueda proceder como sea del caso".
"La "Sarmiento" fondeó en
Gibraltar el 21 de Septiembre a las 14.30. En Gibraltar se
suscitaron algunos inconvenientes de carácter protocolar por
culpa de un oficial subalterno, pero que fueron subsanados,
recibiendo el comandante de la "Sarmiento" explicaciones del
Vicealmirante Jefe Militar de la Plaza. La fragata salió en
seguida para Algeciras en donde se proveyó de agua dulce en
abundancia y sin ningún gasto, debido a las gestiones que
realizó el cónsul, ingeniero inspector retirado D. Adolfo
Rugeroni. El Gobernador de Algeciras visitó el buque
acompañado por sus ayudantes, el Capitán del Puerto y otros
funcionarios. El Vicecónsul Argentino ofreció un baile en su
casa, al que concurrieron las autoridades y un núcleo de
personas distinguidas de la localidad. De ese puerto se
zarpó el 23 de septiembre de 1913
UN
TEMPORAL DE CUATRO DÍAS
El 26 de septieníbre a la 1 de la tarde la "Sarmiento"
fondeó en la Gran Canaria en donde hizo provisión de carne
congelada argentina y zarpó dos horas después con rumbo a
San Vicente. En este puerto sólo se demoró el tiempo
necesario para rellenar las carboneras. El itinerario
marcaba una permanencia de tres días, pero como el buque
llevaba un atraso de nueve, se resolvió permanecer en San
Vicente lo necesario para realizar la carga de carbón.
A las 6 de la tarde del día 30 de septiembre se dejó dicho
fondeadero, zarpando con rumbo a San Borombón. Durante la
travesía el barómetro comenzó a bajar el 14 de octubre y el
16 a las 9 de la mañana se inició un temporal de S. E. que
sopló durante cuatro días, obligando a capear, lo que
ocasionó un retardo definitivo de tres días. El 20 por la
mañana volvió la fragata a rumbo y desde ese momento hasta
fondear en los alrededores del pontón-faro Recalada, se
navegó con calma. En dicho lugar se encontraba la flotilla
de torpederas y el destróyer Catamarca, que habían sido
despachados al encuentro de la "Sarmiento" para conducir a
tierra al cirujano de la fragata que iba enfermo. Una vez
fondeada la fragata fué a bordo el jefe de la flotilla y más
tarde se recibió la visita de los comandantes de las
torpederas, así como también la de los oficiales de los
mismos. La travesía de San Vicente hasta Recalada comprendió
4.12 5 millas. El primero de noviembre de 1913 la
"Sarmiento" estaba de regreso en el puerto de La Plata,
después de haber navegado 25.000 millas.
LA
MONOTONÍA DEL MAR
"La vida del oficial de marina, que tiene sus goces y sus
emociones, tiene también largos días de monotonía. Cuando el
barco se arrastra pesadamente sobre un mar adormecido;
cuando un cielo borrascoso pesa por todas partes sobre el
océano; cuando horas sin programa se suceden lentas e
interminables, sin poder luchar contra la inercia de las
horas, y la mirada se extiende sin descanso sobre la quietud
de los mares; la existencia resulta penosa y triste.
"En esos momentos difíciles, no raros en los viajes de larga
duración, los más felices caracteres, de caen presionados
por una especie de extraña neurastenia. "El buque se
convierte en un claustro y la fisonomía de los compañeros y
la falta de novedad en el tema de las conversaciones, cansan
el espíritu hasta el fastidio. Pero cuando los vapores del
cielo se disipan y una brisa favorable estremece el velamen,
el horizonte del mar y el horizonte del alma parecen
embellecerse al mismo tiempo. La nostalgia se desvanece, la
amistad renace y los encantos de la vida se animan y se
coloran al descubrir en el distante horizonte, las formas
caprichosas de la tierra deseada".
de "La novela del mar"
CONSCRIPTOS
Donatelli Eugenio, Delarys Edmundo, Arancibia Ignacio,
Jordán Albino, Martínez Fausto J., Molla Martín, Maidana
Miguel, Núñez Heraclio, Otarola Fidel A., Peña Jacinto L.,
Soria Segundo P., Ábrate José, Frontini Francisco, Almeida
Ceferino, Acosta Domingo, Arce Vital, Arrieta Francisco,
Andrade Manuel, Benavídez Juan, Campaña Miguel, Cisneros
Ambrosio, Etchepare Severo, Gómez Francisco, Herrera José
M., Lamberto José A., Méndez Pedro A., Núñez Martín,
Maldonado Manuel, Peralta Narciso, Ríos Ramón, Vargas José
R., Zubiri Pedro, Avila Tránsito, Fernández Andrés,
Giuardullo Luis M., Marcos Amadeo, Casal Juan A.
Escribientes: Mur Luis Fermín, Rodríguez Manuel, Serras
Prats Alberto.

La Sarmiento en Darsena
Norte |