Historia y Arqueologia Marítima

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RECUERDOS DEL BE. ESMERALDA

Por Luis Noziglia Barbagelata Contraalmirante SN. Publicado en la Revista Marina de Chile (http://www.revistamarina.cl/) y reproducido por amable permiso de su director, CNIM Jaime Sepúlveda Cox - Marzo del 2010.-

El buque-escuela Esmeralda fue adquirido en España por nuestro país en la década de 1950 gracias en gran parte a la iniciativa, visión y tenacidad del Contraalmirante Pedro Espina Ritchie.

Efectivamente, en esa época se construía por la empresa Bazán en astilleros de Cádiz (Andalucía) la nave Juan de Austria con el objeto de reemplazar al tradicional buque-escuela español Juan Sebastián Elcano que había visitado muchas veces nuestras costas en viajes de instrucción. La marina de Chile carecía en esos momentos de una nave similar que reemplazara a la fragata Lautaro (ex Priwald) que, desempeñando esas funciones se incendió y naufragó frente a costas peruanas en febrero de 1945.

La economía de la madre patria atravesaba por un período muy difícil debido a la devastación ocasionada por la larga y cruenta guerra civil; entre tantas otras cosas necesitaba miles de toneladas de salitre para recuperar su agricultura. El subsecretario de marina, entonces capitán de navío Pedro Espina, captó la conveniencia de adquirir la nave española en construcción y luchó denodadamente con ese objetivo; altas autoridades civiles y navales de ambos países desarrollaron en la ocasión intensas gestiones para lograr un acuerdo.

Por fin, hacia 1952 se firmó el convenio con la empresa Bazán que permitió la transferencia de la nave a cambio del pago de su costo mediante mercaderías de exportación, principalmente salitre natural. El nombre de Juan de Austria (vencedor de Lepanto) fue cambiado por el de Esmeralda en homenaje a la gloriosa corbeta del combate de Iquique. Para la supervigilancia de las labores nuestra institución envió a los capitanes de navío Leopoldo Fontaine y Nemesio Ruiz, ingeniero este último.

Posteriormente, una reducida dotación de 65 hombres (oficiales y tripulantes) al mando del comandante Horacio Cornejo Tagle y del segundo comandante Roberto Kelly se hizo cargo de la nave, la que fue traspasada oficialmente a Chile el 15 de junio de 1954. En la madrugada del día siguente la "muy noble, muy leal y muy heroica" ciudad de Cádiz contemplaba su partida a la patria lejana, cuyo itinerario incluía una breve estadía en Las Palmas (Gran Canaria), una permanencia de 10 ó 12 días en Nueva Orleans (EE.UU.) con el objeto de instalarle cámaras refrigeradoras, la travesía del canal de Panamá y un recorrido por el océano Pacífico hasta su recalada en los puertos chilenos de Tongo y Valparaíso.

En este largo trayecto se realizaron "pruebas" marineras y numerosos ejercicios de adiestramiento en el uso de las velas; se enfrentaron períodos de gran calma por ausencia de vientos con otros de aguas agitadas, a veces a la vista de colas de tifones y en presencia de tormentas tropicales o de gruesas mares arboladas como las que frente a las costas del Perú azotaron duramente al buque durante 5 azarosos días con rudos vientos del sur oeste.  En el luminoso primer día del mes de septiembre el gallardo bergantín-goleta Esmeralda, escoltado por inmenso número de pequeñas y grandes embarcaciones, hizo su triunfal entrada a la bahía de Valparaíso después de saludar a la plaza con 21 cañonazos que fueron contestados a su vez con las salvas de rigor.

En el curso de estas l0.400 millas de navegación se realizaron a bordo diferentes programas de atracciones o entretenimientos, como también otros socio-culturales; además, a cargo del autor de estas líneas y escrito a máquina apareció un "periódico" que se repartió en las cámaras de oficiales y de tripulación, procurando relatar en forma amena o jocosa, las actividades desarrolladas. Entre otros episodios ahí narrados el oficial de sanidad, imitando una tradicional poesía marinera del poeta argentino Héctor P. Blomberg, escribió los versos que reproducimos a continuación con lo que ponemos fin a estas breves reseñas de viaje.

  El Mar
--- ¿De dónde vienes, marinero?
De la Esmeralda, capitán,
de esa nave cuyo nombre
tantas glorias va a evocar.
--- ¿Dónde estuviste, marinero?
--- En la hidalga España, capitán;
en el Caribe y en Balboa
en Panamá y Nueva Orleans.
--- ¿A quién conociste, marinero?
--- A muchas mujeres, capitán:
guapísimas madrileñas
de mantilla, garbo y sal;
andaluzas, toledanas,
vimos una y otra vez,
bailadoras gaditanas,
bellas ninfas en Jerez.
Rubias norteamericanas
tan hermosas como el sol,
panameñas, antillanas,
con tez de oscuro color.
--- ¿Y qué hiciste, marinero?
--- Tomé cerveza en el "Pay-Pay",
comí gambas en "El Anteojo",
en Sevilla canté el "Ay, ay, ay".
Y a dónde partes, marinero?
A Valparaíso, capitán;
a ese puerto tan querido
con la Esmeralda he de arribar,
cuatro palos, veinte velas
desplegadas sobre el mar.
Hasta que un día, finalmente, no podré ya navegar
y como un sueño, sobre mí,
grandes olas pasarán ......
 

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Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

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