Historia y Arqueología Marítima

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Anecdotas y Tradiciones Navales

Autor: Alfredo Cecchini

Indice  Anecdotas Marineras

palabrasSI NO ME TIENEN FE

 

Este es

  el antepenúltimo

  relato

  de un EX . 

     Ex cadete, pilotín, 4º , 3º , 2º , 1er Oficial, Jefe de Cubierta y

Capitán. 

Relato de la maniobra más descabellada  de una carrera en la cual no escasearon                                     

 apuros e imprudencias sólo justificables en tiempos de guerra.

Esto puede tener algún tener algún interés para colegas que tuvieron que peludearla costa afuera .

 
No hay aquí humor ni más conflicto que el que sostengo conmigo mismo.

  

 

     

    

Entre un capitán mercante de línea y uno que opera off shore , hay una diferencia
similar a la que hay entre un médico clínico y un cirujano.

Diagnosticado el paciente , el médico escribe una receta ....Si las pastillas no son efectivas ,

.

puede revaluar y recetar otras.

El cirujano corta ; si no corta bien , es posible que el revalúo lo haga el "undertaker ".

         

En 1950 , los marítimos , por no querer pasar a formar parte de " la columna vertebral del movimiento peronista ", iniciaron una huelga que duró meses.

  Una de sus consecuencias fue  que puestos de Comando y de Jefes de máquinas fueron cubiertos
de emergencia y sin medir costos por personal nacional de distinta procedencia ,

  carentes de la debida adaptación y por extranjeros,

en varios

casos, impresentables.

Otra consecuencia : cuando

comencé a navegar algunos Primeros Oficiales y Capitanes,

 (mediocres y burócratas disfrazados de marinos ) me destrataron y así encendieron una mecha que todavía arde, impulsándome a exagerar en mi esfuerzo por diferenciarme de ellos lo más posible.
 Que otros que daban día a día ejemplo de profesionalidad
me tuvieran en buen concepto , no alcanzó para nivelar la cancha , aunque los recuerde agradecido.

 

 

A) TESTIGOS :  normalmente los atraques entre petroleros en el Río de la Plata ,por razones de elemental prudencia ,eran tan lentos y aburridos

que los aduaneros encargados de sondar, medir y verificar la transferencia de carga, ya estaban hartos de quedarse

mirando y preferían tirarse en una cucheta, charlar en la camareta o mirar TV, cuando llegaba la señal del Uruguay , mientras en el puente se avanzaba muy despacio

adelante casi atrás.

 

No critico a los precavidos  sólo describo la situación.

 

 

B) LA MANIOBRA : zarpamos de Dock Sud y al mediodía siguiente, avistamos nuestro objetivo , el Astracruz ,fondeado bien en el medio del River Plate.

Las condiciones que mostraba el otro buque eran desastrosas. El río bajaba con fuerza, pero el viento era fresco en sentido contrario. Es decir,

el Astracruz permanecía atravesado a todo, marea de un lado, viento del otro. Y además tenía ya un alijador amarrado por estribor, la banda más favorable.

 

Lo lógico hubiera sido fondear y esperar unas horas el cambio de marea para que 
el otro borneara y pusiera proa al viento.

Era cuestión de mandar un telegrama : " A  TAL HORA FONDEADO ESPERANDO MEJORES CONDICIONES "
  y chau pinela.

                           Pero...

 

c

uando uno sale para un viaje de dos  o tres meses, adapta la cabeza  a eso ; en cambio cuando es de ir y volver, quiere ir y          volver . Y si uno es un cabezón, peor todavía.

Con maq. "dead ahead" le apunté  , hasta verlo ligeramente por estribor.  En cuanto ordené "PARA"

nuestra proa giró y el Astracruz, ya se veía por babor. Le avisé al otro Capi que desistía, que el Astrasol no gobernaba.                           "O.K." Pero cuando termino de hablar, noto que después de caer como 30 grados ,

nos estabilizábamos.  Lo vuelvo a llamar : "ALLÁ VAMOS, ALVAREZ "

Era tan  obvio, teniendo nuestra grandes defensas de goma colocadas por una banda   y viendo a 

nuestro

destino por la otra, que algo no andaba bien,  que el tipo de la Aduana, pidió

permiso y

 

se sentó en un banco de la timonera para ver qué macana nos íbamos a mandar.

                 

Si él estaba la mitad de lo preocupado que estaba yo, su visita no era de sorprender.

 

                                                   

 Nos arrimábamos despacio, completamente fuera de rumbo. Ya se advertía que también teníamos público interesado en la popa del ASTRACRUZ.

 

Por suerte no podía escuchar lo que decían mis propios tripulantes allá en la proa, 150 metros más adelante .

Tenían derecho a opinar ya que serían los primeros en saber que la habíamos fregado.

No contando con bowthruster el margen que teníamos para decidir cuando usar Máquina y Timón todo a babor ,para ubicarnos a sotavento del otro ,  era estrecho. Hacerlo antes de tiempo ,

significaba llegar  con un embale imposible de frenar .

 Si lo hacíamos tarde , abanicábamos nuestra proa directo a una colisión .
A riesgo de abusar agrego : si todo eso se hiciera bien , cuando tuviéramos media

eslora

protegida del viento, pegaríamos una guiñada en el peor sentido.

Todo ocurrió muy cerca y muy rápido.   Entramos al socaire en diagonal .

 

  Hubo frenéticos golpes de

timón , máquina TODA ATRÁS repicada ,


 mientras la cadena retumbaba en el escobén y el

corazón en el pecho.



Por fin quedamos amarrados sin daño. El tipo de la aduana ,    se deslizó del banco , me echó una mirada

y

se retiró sin pronunciar palabra.


    Me asomo desde la altura del buque en lastre y veo aparecer

 al Capitán Alvarez que me da la buena nueva : " PARA USTEDES SÓLO TENEMOS DISPONIBLE LA BOMBITA DE REACHIQUE "   " ALVAREZ ...*ç+`^=/·!<>¨¨*, POR QUÉ NO ME AVISÓ ANTES DE PASAR POR TODO ESTE Q..........??

 Entonces se arrima la enfermera a comentarle algo y preferí cortarla ahí  , rogando para

que no aumentara  el viento , pues el buque vacío como estaba, no lo podría aguantar .

 Finalmente con mucha demora, terminamos el alije y emprendimos el regreso.

 Y para cuando arribamos a puerto ya había decidido que así no podía seguir .   Que tenía que contar los años, meses,  días

 que había aportado a la Caja de Comercio , incluso como cadete embarcado

con

un sueldo de 50 pesos , para saber lo que me faltaba para despedirme mientras me 

 

con

servara entero

y fuera de la cárcel.

Pienso qué cambiantes son las circunstancias a bordo ; cuando la maniobra luce como

"pan comido " uno se siente un rey ;  oficiales y tripulantes en el Puente, en proa , en popa

y en la máquina esperando tus órdenes , que vas desgranando tranquilo mientras el buque se acomoda dócil y sin retobarse .

  Cuando el amarre viene "encarajinado" y se prolonga

interminable  , el mejor sonido que puedes escuchar es la voz del timonel que pregunta :

"¿ Capitán ...voy a la maniobra ?

Al escribir estas líneas , noto que 

el pañol

de mi vida náutica

está casi vacío , quedan

 

dos relatos escritos hace años , fotos borrosas , recuerdos que se desvanecen.

 

Se acerca la hora del

PUNTO FINAL.

A.C.

No te asuste naufragar que el tesoro que buscamos, capitán, no está en el seno del puerto                   sino en el fondo del mar.

León Felipe

 

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