Historia y Arqueología Marítima

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Anecdotas y Tradiciones Navales

Autor: Alfredo Cecchini

Indice  Anecdotas Marineras

EL CLUB MARCONI

 

No voy a referirme al sindicato ferroviario sino a la hermandad a escala global que inició hace unos 100 años y podríamos llamar EL CLUB MARCONI . Mucho antes que los  internautas actuales , ellos formaron una red mundial . Cada día a cierta hora prendían sus equipos y en muchos casos colaboraban con las autoridades en casos de emergencias .

Y ahora sin ofender digo que de toda la oficialidad presente a bordo de buques mercantes , a los que nunca vi fallar , los mas serios , cumplidores y responsables , fueron los  radiotelegrafistas. Y salvo un caso excepcional , los de carácter más parejo.

Puntualmente recuerdo a De GROOT  que aunque su apellido sugiere origen externo, era hombre de campo de una hidalguía impresionante .  Por un problema  de la infancia , sufría una renguera .  Como iba a caballo a la escuela , quizá sufrió un accidente. Normalmente la PNA lo hubiera bochado pero en alguna forma felizmente le permitieron embarcar .  Era una tentación sentarse en la Estación de Radio para hacerle compañía.

Cumplida la edad para jubilarse se despidió y marchó a su casa dejando en vacío muy grande.  No se´cómo la empresa insistió e insistió hasta hacerlo regresar . De GROOT tenía un problema de alta presión que tomaba con humor porque los médicos no lograban controlarla.    Y al poco tiempo tuvo un  ACV .

Lo fui a ver a la clínica .  Estaba inconsciente .  La señora se lamentaba diciendo : "ES LA ÚLTIMA VEZ QUE LO DEJO EMBARCAR ."      Ni eso ....nunca despertó

En el otro extremo del temperamento conocí a F.GIMENEZ    Un correntino alto y recio como un árbol .  Y las manos .....las manos eran las más grandes que yo haya visto. No sé como se arreglaba con el manipulador , pero con la guitarra tenía un problema : a cada rato rompía una cuerda .    Lanzaba pestes y se quejaba de que le costaba mucho conseguir un embarco

a través del centro de radiotelegrafistas .   Me contó que un día cansado de esperar en vano fue y dio un golpe con toda la furia sobre el escritorio del Secretario General.   No entró en detalles en cuanto a cómo quedó el mueble sino que preguntó :

" ¿  DÍGANME ....CUANTO HAY QUE PAGARLES A USTEDES PARA PODER EMBARCAR ?

¿ Y QUÉ PASÓ ?   ¿ SE ARMÓ LA BRONCA  ? 

" NO, QUE VA...ME PIDIERON QUE ME CALMARA ...QUE IBAN A HACER LO POSIBLE ... RATAS  ! "  

GIMENEZ era el hombre en la radio cuando estuvimos zangoloteando a punto de naufragar frente a Mar Chiquita en el 68 . El tercero de esta recapitulación había sido educado como huérfano en una institución de la Armada en la Avda  Juan Bautista Alberdi. Era un tipo joven macanudo pero de una corrección obsesiva ; peinado, ropa, calzado siempre impecables. Antes de cerrar la estación a la noche , todo limpio y en su lugar; hasta vaciaba el cesto de papeles  .

Un día le elogié su calzado de evidente calidad y brillante como un espejo.   Sonrió  y levantó el pie para mostrar la suela . Había un bruto agujero cubierto por la plantilla.

En resumen , radios malos no conocí ninguno ; en cambio en cubierta , máquinas y comisaría conocí crumiros , timoratos, ególatras, chambones , pelmazos, S.O.B s , "queers " , en fin , pónganle los nombres que quieran ..... 

A.C.

Guglielmo Marconi

“ Esta nueva forma de comunicación podría ser de alguna utilidad. "

Guglielmo Marconi

 Me quedó en el tintero el cuarto mosquetero de la radiotelegrafía.  De apellido VILLA , otro compañero perfecto para lo que fuera , viaje corto  o largo , siempre tranquilo  como agua de pozo Su aspecto más notable era que permanentemente , cuando no estaba ocupado , se la pasaba leyendo. Lector insaciable recuerdo haberlo pescado con EL VIAJE DEL BEAGLE ,  RAYUELA y REGLAMENTO  DEL EJÉRCITO ARGENTINO.    

En el  BT  ASTRASUR   mucho trabajo no tenía .  Recibir algún telegrama de Astra , de YPF C.Rivadavia ; despachar la ETA , los informes para el  S.M.N . y los llamados vía Radio Pacheco. Discreto en temas personales , todos quedamos con la boca abierta cuando al muelle de Shell en Dock Sud llegó un Citroen del cual bajó una mujer que se presentó : " SOY  LA SEÑORA DE VILLA " Naturalmente la dejaron pasar previo aviso de que el buque estaba de salida. Subió decidida pero pronto comprobó que había viajado al cohete. El esposo se hizo el sordo a sus reclamos y no le abrió la puerta.  Ya se levantaba la planchada así que regresó derrotada al coche.

Yo iba de 1er.Oficial , de manera que terminada la maniobra me dí una vuelta por Estación de Radio. Se lo veía agobiado ; me senté en silencio  . Me miró y se despachó con todo . Era un torrente de paciencia agotada.  Lo resumo : la suegra vivía con ellos y ambas dos se la pasaban con la TV encendida de la mañana a la noche .  No había posibilidad de concentrarse en nada ; siempre los malditos teleteatros y luego los comentarios sobre si fulana estuvo mejor que mengana o si sutana tuvo un affaire con mongo.

Embarcar para él era un alivio pues se libraba de escuchar toda esa basura. Pero,  fue llegar a su casa y comprobar que la ronda catonga continuaba y entonces sin reproches simplemente dijo : " VOY A COMPRAR CIGARRILLOS "   y se vino a dormir a bordo . Con ellas no volvía más. Trataría de ver cómo se arreglaba con sus dos hijos. Ni el auto se llevó. Siguió un par de años en ASTRA  y luego puso un taller para instalar acondicionadores de aire y armó una nueva pareja .    Me vino bien porque hacía tiempo que tenía dos SURREY   cero kilómetros arrumbados por reluctante a agujerear los muros.     Finalmente tenía al hombre indicado.

La esposa había confundido gordura con hinchazón.  Suele ocurrir.

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