Historia y Arqueología Marítima

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Anecdotas y Tradiciones Navales

Autor: Alfredo Cecchini

Indice  Anecdotas Marineras

Anécdota de AA.

 

Reenvió A.C.

El Caso de la Enamorada Vacilante

En LAX, día sin vuelo. Golpean la puerta de mi oficina. Salgo y dos hombres me dicen que quieren hablar con la autoridad máxima de AR en el aeropuerto. Les contesto que es el Jefe de Base, pero que no está.

Me piden una alternativa y les pregunto relativo a qué : operaciones, mantenimiento, carga, pasajeros o aprovisionamiento. Me contestan que suponen que será pasajeros. Me presento y entonces me preguntan si una determinada persona viajará en ese vuelo. Les respondo que no esta permitido divulgar el nombre de los pasajeros.

Entonces comienzan a contarme.
Son hermanos y tienen una hermana que viajará al día siguiente.
La hermana vivía en pareja con un señor con el cual ha roto y retorna a vivir en Bs.As. Presumen que él pudiera tratar de disuadirla del viaje. Quieren que nosotros (AR) impidamos que se acerque a ella.

Le explico que eso excede nuestro servicio. Pregunta si hay policía en el aeropuerto que pueda encargarse de eso. Le explico que LAPD (Los Ángeles Police Department) tiene continuamente un auto patrullando alrededor del aeropuerto, pero la seguridad la brinda un servicio especial del aeropuerto. Me pide si lo puedo comunicar con ellos. Lo hago y les da a conocer su inquietud. Corta y me dice que mañana en hora de nuestro vuelo ellos vigilarán cualquier intento del hombre de agredir a su hermana, sólo eso.

No del todo contentos me saludan hasta mañana y se van. Al día siguiente antes del chequeo normal de pasajeros se acerca un hombre y me pregunta si la Sra. NN embarcará esa noche. Ante mi negativa a contestar se sienta a 30 mts de nuestro mostrador. Más tarde vienen los dos hermanos acompañados por una mujer y me dicen que es su hermana y  está preocupada pues ha visto a su ex a pocos mts. Les digo que el hombre está tranquilamente sentado y no ha hecho ningún intento de aproximación. No contentos me hacen llamar a seguridad. Viene el agente y permanece en el mostrador mientras mi agente la despacha.

El guardia me pregunta si no podemos llevarla a nuestro VIP pues falta mucho para el embarque y él tiene otras tareas. Hacemos así. Mi agente, el de seguridad los dos hermanos y la Sra se dirigen al VIP. Quedaran ahí los tres hermanos hasta que llamemos a embarcar. Llega el momento y le digo a mi agente que los lleve a la puerta de embarque y proceda a embarcarla antes que nadie.

La mujer se despide de sus hermanos y entra al avión. Le había tocado un asiento de ventanilla de la cual ella podía ver la puerta vidriada del satélite. Embarca el resto de los PAX.

Me dirijo al avión a entregar la documentación al comisario y veo dentro del satélite al hombre silencioso pegado al vidrio mirando el avión y a los hermanos poco más lejos.
El comisario firma yo me apresto a salir del avión y el comisario anuncia el cierre de puertas. La mujer se levanta del asiento grita "Noooo! No lo puedo dejar!"

Baja, más bien, se arroja por la escalera del vehículo/escalera y corre a la puerta de vidrio desde donde su amor la observaba. Se besan a través del vidrio. Le digo entonces a mi agente que abra la puerta. En esa época AR todavía no usaba la manga. Esa puerta se cerraba despues del embarque y para abrirla tanto de adentro como de afuera se requería conocer la clave y presionar los números adecuados.

Mi agente abre, ellos se abrazan y se dirigen a la salida tomados de la mano. Los hermanos atónitos e inmóviles.

Le modifico los papeles al comisario y voy a la cabina a informarle al comandante lo sucedido y que en bodega habrá una valija cuyo dueño ha desistido de volar. (Riesgo de bomba en bodega) Puteada del comandante, Le digo que demore un momento la salida que yo iré a preguntarle a los hermanos si me pueden describir la valija.

Me dicen "Es una sansonite gris" En esa época 50% de las valijas eran así.  En un caso como ese, el procedimiento es terrorífico. Hay que sacar de bodega la valijas. En la rampa y de noche. Hay que alinear las sansonites grises y pedirle a los pasajeros que bajen del avión a identificar la propia. La que quede será la que no volverá a bodega. Para los pasajeros una tortura. 

El comandante y todos nosotros odiábamos ese procedimiento.  Me dice :el vuelo no ha cerrado puertas, no es mi responsabilidad. Que opinás. Le dije que teniendo en cuenta lo sucedido el día anterior y esta noche creía que la valija era segura. Estuvo de acuerdo y el avión partió.Nunca supe de la mujer, de su enamorado, ni de sus hermanos.

LV   

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