Historia y Arqueología Marítima

HOME

Indice  Anecdotas Marineras

Anecdotas y Tradiciones Navales

Y llegaron de noche

Fuente: A. Cecchini

En F.A.N.U. ocasionalmente algunos colegas  cumplían guardias de puerto y luego volvían a sus casas.  Por razones particulares , quería permanecer en Buenos Aires y pensé que esta variante sería una solución.  Logré que un conocido le enviara una nota al presidente de la Empresa , por entonces , estatal.   Me citaron ; pero el Jefazo no se dignó darme la respuesta en persona. Al pasillo salió una secretaria de muy buen ver quien me explicó cual era la idea : "SI ES MARINO , TIENE QUE NAVEGAR " Estaba pasando una época complicada . 

 Ante cualquier inconveniente la azotea me levantaba temperatura y no pensaba las cosas 2 veces.  Si el fulano hubiera dado la cara , si no me hubiera tratado como a quien pide limosna . Como diría un gallego : " QUE TE ZURZAN !   O sea, renuncié . 

Un amigo me consiguió trabajo como traductor en la editorial Bois , desconocida y berreta , que publicaba "CENTELLAS del OESTE " , historietas y verduras similares. De EEUU llegaban los originales (es un decir) o simples fotos de las historietas. Compré una UNDERWOOD  y me largué a traducir.  Numeraba los globos y adelante. Era una pavada. Casado en el 60, en el 62 tuve que tirar la toalla.   Ingresé en TRANSPORTES NAVALES .

El jefe de personal era un capitán de la Armada , Rodriguez Blanco . Para encontrar una persona mejor, hay que buscarla con lupa.  Tenía que hacer milagros para cubrir la vacantes. Ni los sueldos eran la gran cosa , ni los puertos, tampoco.     Hacía favores , cerraba algún ojo, pero cuando telefoneaba , lo que mandaba se acataba , sea postergar vacaciones por 2ª vez, sea tomar un vuelo para embarcar en Puerto San Julián. 

A mi me tocó el dulce : el pequeño buque tanque PUNTA RASA, que cargando en el puerto de  La Plata , hacía viajes cortos repartiendo nafta, gasoil o queroseno. En cubierta eramos pocos:
Capitán , primer y segundo oficiales . Punto.    El 2do. era un servidor.  La película funcionaba así: llega el Punta Rasa a Canal Oeste . No necesita amarradores , la gente del Bar  próximo se ocupa. Subo ;  todos , salvo las guardias , disparan para la Estación Ensenada.  Cocina cerrada, pero han dejado comida. Al otro día , recibo instrucciones de Y.P.F. o de la Agencia Marítima Puleston  de mudarme a Toma Auxiliar.

A la hora señalada , ya con marineros a bordo , cumplimos la orden.  Preparo el plan de carga y los sondajes correspondientes y se los paso al bombero. Desde la oficina de YPF , por phone aviso al primer oficial  destino , día y hora zarpada . Terminada la carga , Inspector  controla , todo O.K., firma los papers.   Llegan los baqueanos del Paraná ,  ¿ "ESTAMOS TODOS ? "   "AFIRMATIVO " Me despido y me voy a mi casa.

Cuando el primer oficial se aburría de esta rutina , yo lo reemplazaba y él se quedaba. Pero el  Capitán tampoco comía vidrio . Por lo cual  el Primero cada tanto despachaba de capitán . Entonces me daba una orden terminante :  "TOMÁTELAS".   Bien.

 Pensar que aquellos años me parecía que el ferrocarril Roca era deprimente : la vetustez, los  asientos,  los baños !!!!.      Bueno, no siempre se puede tener la chancha y los veinte.
A.Cecchini   

 

Y llegaron de noche ....(cap.2)

El trabajo del B/T Punta Rasa era , en mayor escala, similar al que muchos lanchones realizan en el Delta,  repartiendo lo que se necesita; en nuestro caso, combustibles livianos. En dos ocasiones salimos al mar;
un viaje a Mar del Plata y otro a Río Grande, Tierra del Fuego.  Este fue cosa pintoresca. .    

De Cabo Corrientes para el sur, prácticamente lo único visible del Punta Rasa  era el castillo de proa , la pasarela y el casillaje de popa con su chimenea.  No por eso nos íbamos a hacer el bocho.                           

Ya navegábamos repletos de líquido, un poco más no era drama. Para ir al Río Paraná o Uruguay  llevábamos baqueanos. Parecía sensato tener personal de ultramar, que podía despachar a cualquier destino. Pero la cosa se fue complicando. De golpe , superada la escasez de personal, había gente dispuesta a embarcar para el Congo..  No sé si el Capitán Rodriguez Blanco se cansó o lo cansaron ; lo cierto es que su reemplazante era en relación a él , como un negativo en relación a la foto revelada.

A su turno, los Capitanes de Cabotaje reclamaban el barco para ellos con el argumento que su operación era casi siempre fluvial. El Capitán Petersen  se pasaba la noche en el Puente escudriñando hacia proa hasta que se le caían los ojos. Un buquecito que calaba tan poco....y sin embargo empezó a tener mala suerte con las varaduras.

Pasó la guadaña ;nos declararon prescindibles.  En lugar de pasar a engrosar la lista de desembarcados del Centro de capitanes, hice un movimiento audaz:

con un gallego como socio, compré el fondo de comercio de una parilla y bar sobre la Avda.Juan Diaz de Solís. Nombre del bien o mal afamado local :  "SEAMEN'S  BAR "

Frente a nosotros en vivo y en directo , el extenso muelle y luego el charco oleoso del Dock Sud.  De día atendían el gallego, su señora y un perro. El turno noche era mío , con un auxiliar. Cuando el muelle se ocupaba , sólo con los estibadores ,no dábamos abasto. El barco, al zarpar nos dejaba vacíos, ya que la gente en su sano juicio, evitaba la zona.   Presentado que he a los patrones y los clientes, sin mencionar a los jóvenes delicados que sólo acudían atraídos por la bandera griega, tengo que ocuparme de Polo , el Comisario de la Bonaerense convertido en leyenda negra en su zona de influencia.

Por desgracia eso incluía al SEAMEN'S  BAR .    Polo tenía policías de civil que recorrían , vigilando todo, y aceptando alguna contribución voluntaria para la obra social . A eso hay que agregarle una cantidad de gente que hacía mérito contándole todas las novedades.  Si la mitad de lo que se contaba sobre esa seccional, era cierta, hubiera correspondido poner una advertencia :  lasciate ogni speranza voi ch'entrate .
Por supuesto se enteró que un marino mercante manejaba el boliche.  Bagayero...seguro.

Ladró una orden   ( imagino que fue así porque era su forma de hablar )  "VAYAN A BUSCARLO " Y llegaron de noche ...vestidos de civil para mayor impunidad. "EL COMISARIO QUIERE VERLO "     Apenas tuve tiempo de tomar el saco , que ya uno me agarraba del brazo, no fuera que saliera corriendo.    Eran cuatro cuadras . No cruzamos con nadie.  

Pensaba : "AHORA, ¿ DE QUÉ ME DISFRAZO ?   " QUÉ MAL TE VEO, PAPÁ ." Entramos. Le avisaron . Salió a una especie de patio cubierto.  Alto, morocho, con bigote negro como volante de bicicleta .     "AJA !   Y USTED QUÉ SE TRAE ?...  " BUENO, YO..." "NADA ,   ÁNDESE CON CUIDADO ....PORQUE SI NO VAMOS A HABLAR DE OTRA MANERA ! " Caramba, si este tipo te habla de otra manera, te hace orinar sangre. "MARCHE ".

Me volví apurado para cerrar e irme a mi casa .  No veía la hora de ver gente normal. Aparentemente la bestia se tranquilizó.  Un informante entre copa y copa , me batió :  " YA LE DIJE AL COMISARIO QUE ACÁ NO HAY BAGAYO NI DROGA...QUE ES UN AMBIENTE DE MORFI "

Otros no tuvieron tanta suerte . Incidente uno:  bien de noche, local vacío, ingresa un tipo y deposita un garrote sobre el mostrador. Acto seguido empieza hablar pavadas , marcando cada frase con un garrotazo.
Traté de calmarlo ; quizás un copita de Caña Legui ...no había caso.   No había mucho para elejir ; o le daba un palazo para echarlo a dormir o llamaba ....sí, a la policía.    Llamé .  "AQUÍ  HAY  UN LOCO "  Aparecieron mis "amigos " de la otra vez . Cobrarían por kilómetro.   Se lo llevan.  Espero un minuto y me asomo.  Uno lo sujeta y el otro lo hace avanzar a patadas en el traste.

Incidente dos : dos mujeres jóvenes  mal informadas, (las profesionales se manejaban mejor ) , al pasar junto a un elevador próximo , escucharon sugerencias sobre actividades privadas inmencionables en lugares públicos.  Al ratito apareció un patrullero . Cuando los autores de las frases ordinarias , vieron que del auto bajaba el mismísimo y archiconocido Polo, se largaron de los andamios y echaron a correr entre los yuyos como si vieran al mismo diablo. No creo que hayan vuelto para cobrar el jornal.

Mi paciencia , siempre escasa, se agotó.  " ¿QUÉ CORNO HAGO EN ESTE LUGAR ? Le vendí mi parte al gallego  y rescaté mi libreta de embarco del fondo de un cajón. Empezaría otra etapa de rolidos y cabeceos.
A.Cecchini

 

 

Este sitio es publicado por la Fundacion Histarmar - Argentina

Direccion de e-mail: info@histarmar.com.ar